martes, 29 de junio de 2010

Esperanza debe resistir

Los sindicatos son necesarios en las relaciones laborales. Cualquier poder omnímodo es perjudicial por su propia naturaleza. Debe existir quien vigile y haga respetar las leyes, llegue a acuerdos satisfactorios para todos. En las empresas son necesarios los sindicatos porque de otro modo la coacción sobre los trabajadores podría ser insoportable. Además, deben vigilar por el cumplimiento de las normas de seguridad, el cobro a tiempo de los salarios, pactar en función de la marcha de la empresa las retribuciones, etc. Desde luego, es necesario que existan representantes de los trabajadores en las empresas que defiendan a los mismos.

Pero la labor sindical que es un derecho tiene sus límites. En una empresa privada esos límites vienen fijados por el sentido común de evitar causar un perjuicio mayor a la empresa (y por tanto a los que la forman, incluidos los trabajadores) que lo que se quiere conseguir. Paralizar la producción de la construcción de un barco cuando eso puede hacer que el número de despidos de una empresa en quiebra sea un 20% menor al generar el ingreso... es desde luego una locura. Por eso el mayor peso de unos sindicatos irresponsables está en las empresas públicas y en el funcionariado. Son empresas que no quiebran, que sus pérdidas van contra nuestros bolsillos, por lo que sale gratis. Los que trabajamos en empresas privadas no nos lo podemos permitir. No podemos poner en riesgo a la empresa no prestando nuestros servicios, aunque tengamos el sueldo congelado o incluso disminuido. Nuestro vecinos se están quedando sin empleo, nosotros aún lo mantenemos. Pero la casta de sindicalistas que viven de nuestro esfuerzo y las subvenciones de ZParo vive en su matrix particular. Hoy han cogido como rehenes a todos los madrileños, negándose a cumplir los servicios mínimos en el Metro de Madrid. Todos hemos llegado hoy tarde a nuestros trabajos. La ciudad era un caos. Ni ambulancias ni servicios de emergencia podían desplazarse por unas calles atestadas de vehículos.

¿Tienen derecho a tomarnos como rehenes de sus problemas laborales? Pues no. Estamos sin Metro, pero nos queda la dignidad. Las primeras noticias apuntan a que Esperanza Aguirre se mantendrá firme y comenzará por despedir a los que han incumplido los servicios mínimos. Suponemos que la respuesta de estos sindicatos será más madera y convocar más huelga. Pues Esperanza debe mantenerse firme y exigir al Gobierno de la nación que cumpla con su obligación y mandé si es preciso al ejército a conducir los trenes. Es la solución, porque si cede, mañana tendrá otra exigencia. España no se lo puede permitir. Cinco millones de desempleados exigen otros sindicatos que les defiendan. Sindicatos modernos, no de clase (¿existe la clase obrera en el siglo XXI?) que procuren mejorar las condiciones de trabajo en cada empresa, adaptándose a la realidad de la misma...

Esperanza puede ser nuestra Thatcher que acabe con unos sindicatos irresponsables. Esperemos que así sea... Con mi apoyo cuenta.

lunes, 28 de junio de 2010

Requiem por España: ¿tendremos sentencia?

Parece que la gallina por fin va a poner el huevo de la sentencia del Estatuto de Cataluña. Más de cuatro años de deliberaciones para intentar lograr que no fuera una sentencia que echara abajo ese engendro que es el Estatuto que una noche de nicotina y café se inventaron Rodríguez Zapatero y Mas. Un Estatuto que configura una España asimétrica, que genera ciudadanos de primera (los catalanes) y de segunda (el resto que sólo estamos para financiar los delirios de grandeza de una casta política corrupta hasta la médula). Un Estatuto que declara a Cataluña nación (y por tanto nuevo sujeto de soberanía en el futuro) y que otorga la obligación al resto de España de financiar su independencia. Con este Estatuto la quiebra de España es segura, su desintegración un hecho.

Si es grave la corrupción económica transversal que tenemos en este país que aún llamamos España (Gürtel, Bono, Palau...) es mucho peor la corrupción moral que supone la aceptación de un Estatuto como catalán. Porque de la delincuencia económica se sale, cuesta dinero, pero se sale. Pero de la corrupción moral no se sale tan fácilmente. Una sociedad que acepta que la esquilmen y roben de esta manera sin ni siquiera pestañear, una sociedad a la que le retiran su soberanía para darla a una casta política corrupta, una sociedad que acepta su sumisión al poder de manera borreguil es una sociedad ya muerta o camino de serlo.

En EEUU, ante la invasión en las carteras y en las decisiones libres de los ciudadanos que suponen las políticas de Obama, han surgido los movimientos tea-party que se resisten a que washington (forma en la que los americanos llaman a los políticos de la capital) les decida qué hacer con su dinero, a que sustituyan las libres decisiones de los ciudadanos por burócratas que todo lo rigen (al socialista modo europeo, llamado hoy estado del bienestar y que no es sino un marxismo light para mentes preadolescentes), a que metan la mano en su cartera para llevarse el dinero que tanto les ha costado ganar. Nada de eso surge en Europa. Aquí las manifestaciones son para que haga algo el estao y nos dé otra subvención, para que paguen más los que más tienen (Blanco dixit), para que se dé una salida social a la crisis (y que eso quiera decir lo que quiera decir, que no sé si lo saben ni los que lo proponen).

Los europeos, y los españoles en particular, hemos vendido nuestra libertad a los políticos a cambio de que nos den unas migajas en forma de sanidad (de mala calidad y carísima, pero pública, eso sí), o de educación (pública, por supuesto, pero también cara e inservible para hacer de los educandos personas de provecho que puedan competir con el resto del mundo, aunque seamos justos, saben practicar el sexo de más de cien maneras diferentes) o de pensión de caridad. Lo peor es que España está preparada para que los políticos y los jueces del Constitucional (valga la redundancia) trafiquen con nuestra soberanía. Saben que les saldrá gratis. La nación que propugnó el tiranicidio y el magnicidio para aquellos que empobrecieran a los ciudadanos, esa nación está hoy en manos de una casta irresponsable y corrupta. Justo castigo a nuestros pecados...

jueves, 24 de junio de 2010

¿Por qué el PSOE defiende el burka?

Es este uno de esos misterios que uno no puede entender. El partido socialista (la progresía en general) siempre se ha manifestado contra el machismo y ese concepto, llamemos tradicional, de la familia según el cual el hombre es la cabeza de la misma y existe un cierto patriarcado y la mujer en un segundo plano. Aunque uno no esté de acuerdo (porque hay una persona más en esa ecuación con la que nadie cuenta, el niño), la frase de las feministas radicales del nosotras parimos, nosotras decidimos tenía ese sentido: ningún hombre puede sojuzgar a la mujer que es persona autónoma y con libertad para decidir su futuro. Cuando algún fiscal o juez ha colocado negro sobre blanco (en una muestra de machismo arcaico) que una violación o maltrato venía provocado por el tipo de vestimenta de la víctima, provocando la lujuria en el varón, las feministas, con razón, han saltado al cuello del susodicho.

Pero llega el uso de las vestimentas denigrantes islamistas (burkas, nijab...) y, oh misterio, nuestras feministas se vuelven multiculturalistas. Como uno no puede creer que esa defensa de la sumisión de la mujer al varón sea de tipo 'convencimiento intelectual' (cosa por otra parte harto dudosa en el caso de Leire Pajín), sólo queda la posibilidad de que sea o por desconocimiento o por simple mala fe de algún tipo...

Desconocimiento
porque es no entender el sentido que tienen esas prendas en el Islam: di a las mujeres creyentes que deben bajar su mirada y proteger su pudor, y que no deben mostrar su belleza y adornos, excepto lo que sea visible por si mismo, que deben colocar sus velos sobre su pecho y no mostrar su belleza, excepto a sus maridos (Sura 24, aleya 31). Por tanto, la mujer debe cubrirse y sólo mostrarse a sus maridos. Cierto que estos principios regían entonces en todas las religiones de entonces, y aún se mantiene en el protocolo vaticano, por ejemplo (aunque cada vez sea menos empleado el uso de la mantilla española en las recepciones papales). Pero en el Islam se mantiene, y así, el comentarista del Corán Abu Dawud (uno de los recolectores de las Suras de Mahoma) afirma: Aisha la esposa del profeta narra:: “ `Asma’, hija de Abu Bakr - vino a ver al Mensajero de Dios (s.a.s) llevando un vestido delgado, de modo que el Mensajero de Dios (s.a.s)- se giró y le dijo: ‘oh Asma’, una vez la mujer alcanza la edad de la menstruación, ninguna parte de su cuerpo debe ser vista a excepción de esto’, y señaló su cara y sus manos. Aunque es cierto que en algunas cartas de San Pablo se mantienen posturas muy semejantes (Corintios por ejemplo) afirmando que la mujer calle en la Asamblea, o que cubra su cabeza al orar o que se someta a su marido como la Iglesia a Cristo Jesús, la tradición y magisterio de la Iglesia ha ido interpretando las palabras de San Pablo poniéndolas en el contexto histórico en el que fueron pronunciadas. Esa es una de las principales diferencias: un exégeta bíblico debe siempre encuadrar la obra dentro del contexto histórico para entender las palabras del autor bíblico y su sentido, mientras que el Corán es directamente dictado por Dios y no inspirado, por lo que no puede interpretarse. Ahí hay una enorme diferencia que provoca que sigan en el siglo VIII.

¿Mala fe? Supongamos que algunas de las feministas radicales ha leído al menos un par de libros en su vida, algunos diputados socialistas incluso son catedráticos universitarios, otros hasta han escrito unas letras. Si conocen todo lo del párrafo anterior, ¿por qué apoyan el uso de estas prendas denigratorias para la mujer? Por sectarismo. Si hay algo que un progre odia es la civilización juedeocristiana de la que nace el liberalismo, y si hay algo que odia un islamista es Occidente y lo que significa (librepensamiento, libertad religiosa. democracia...). Y aquí siguen la máxima de 'los enemigos de mis enemigos son mis amigos'. Sólo desde un odio hacia lo que significa Occidente que esté por encima de las defensa de ideas concretas puede entenderse que un progre defienda al Islam o que un islamista sea progre... Pero es que en el caso del PSOE hay cosas aún más curiosas: está dispuesto a prohibir el uso de crucifijos en colegios y lugares públicos, limita los honores militares a símbolos religiosos (algunos con más de doscientos años de tradición en nuestra cultura), agrede a los católicos a la primera ocasión, pero defiende el uso de burkas, pañuelitos y tal que cubren a la mujer, la sumisión al hombre o la sharia (ley islámica). Sólo desde el sectarismo más atroz puede entenderse esto.

Pero no sólo el PSOE, sino ahí está Montse Nebrera, lo que demuestra que la estupidez no es patrimonio de la izquierda...

martes, 22 de junio de 2010

¿Habrá crisis de Gobierno?

Esta es la gran pregunta que circula por los mentideros políticos madrileños. Zapatero no quería hacer ningún cambio durante la presidencia de turno de la Unión Europea. Esa presidencia ha terminado con un fracaso estrepitoso: ninguna decisión importante, el presidente en total desprestigio y el país que preside en ruina e intervenido. Además, el PSOE se hunde en las encuestas y muchos presidentes autonómicos temen por sus cargos (y,ojo, todos los del partido que en cada taifa viven de la mamandurria autonómica y municipal con sus empresas públicas, cajas de ahorro...). Desde su propio partido se le pide que recupere la iniciativa política. Y una de esas posibilidades es hacer una crisis de Gobierno que dé impulso a un Gobierno desgastado. Todo ello aceptando que Zapatero siga siendo presidente... claro. ¿Y qué ministros deberían salir del Gobierno? Ahí van algunas ideas:

María Teresa Fernández de la Vega: Vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno. Es el soporte del presidente, la que se parte la cara literalmente para defender las cuestiones más espinosas. Muchos dicen que está quemada, pero tiene predicamento entre la población (que valora su capacidad de trabajo). Seguirá.

Elena Salgado: Vicepresidenta segunda y Ministra de Economía. Ya su nombramiento fue cuanto menos curioso. En un momento de crisis se nombra, no a un técnico sino a una persona claramente ideologizada y con conocimientos escasos aunque muy fiel al presidente. Desde su nombramiento se ha convertido, junto a Corbacho, en la cara de la crisis y ha demostrado su clara incapacidad. No debería seguir en ningún caso.

Manuel Chaves: Vicepresidente tercero. Jugada maestra de Zapatero, un aunténtico killer de la política: no podía cargarse a Chaves (como ya lo había logrado con Bono e Ibarra) mientras dominara el patio andaluz. Aplicando la máxima de la patada hacia arriba, le nombra vicepresidente, se lo trae a Madrid y un año después lo deja en la estacada y sin posibilidad de volver a Andasulia. No seguirá y ZP se apuntará otra muesca en la pluma.

Miguel Ángel Moratinos: Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. El peor canciller que ha tenido España nunca. El prestigio internacional de España ha sido arrastrado por los suelos por este sujeto que nunca debió presidir ni una comunidad de vecinos. Pero es fiel al que le nombró (más que al proyecto socialista) y puede ser que se mantenga en el cargo.

Francisco Caamaño: Ministro de Justicia. Tiene un perfil bajo, pero es un técnico y masón que le viene de perlas a Zapatero después del perfil rudo de Rodríguez Bermejo. Seguirá ya que hay proyectos como la Ley de Libertad Religiosa (¿sic?) que debe sacar adelante.

Carme Chacón: Ministra de Defensa. Fue uno de los golpes de efecto de Zapatero en 2008 (mujer y embarazada como ministra de Defensa). Es muy criticada en el ejército, pero es uno de los soportes y hooligans del presidente. La duda es si será la apuesta de Zapatero para dirigir el PSC tras el descalabro que se pegará Montilla. Con Carme en la dirección del PSC se garantiza Zapatero una cierta paz. Es una incógnita.

Alfredo Pérez Rubalcaba. Ministro del Interior. Sin duda uno de los fijos. Está bien valorado por la población (¿será que entre tanta mediocridad hasta un mentiroso conocido como Rubalcaba -si te descuidas te la clava- es de lo mejorcito?) y brega en todas las luchas dando una imagen de seriedad a un Gobierno de guasa. Seguirá salvo que el presidente se vuelva loco.

José Blanco. Ministro/a de Fomento. Ha sido siempre el fiel escudero de Zapatero desde sus años de León. Que seguirá en el Gobierno no lo duda nadie, pero puede que cambie de cartera o que se sitúe mucho más cerca del presidente. Es, desde luego, uno de los pesos pesados del gabinete ante la que está cayendo. Ha pasado de Pepiño a don José desde su llegada al Gobierno.

Ángel Gabilondo. Ministro de Educación. Partiendo del principio de que el ministerio (estando todo transferido a las CCAA) no tiene mucho sentido, Angel Gabilondo tiene el suficiente sectarismo para poder impulsar el cambio social que persigue el presidente. Además es un hombre capaz (sectario, pero capaz) y un guiño a esa izquierda ilustrada. Seguirá probablemente salvo que él decida otra cosa.

Celestino Corbacho. Ministro de Trabajo e Inmigración. Como Salgado es la viva imagen de un cadáver político. Ni sabe nada ni nadie espera nada de él. Ha fracasado en el diálogo social, tiene las cifras de paro más altas de la OCDE, por lo que saldrá del Gobierno hacia su Cataluña de adopción. No tendría sentido seguir quemando un ministro abrasado, aunque la dificultad será encontrar alguien de peso dispuesto a asumir los recortes sociales que se avecinan. Veremos...

Miguel Sebastián. Ministro de Industria, Turismo y Comercio. El caso de Sebastián es similar al de Blanco. Siempre sonó como ministro de Economía, pero en muchos aspectos es demasiado ortodoxo (léase que sabe algo de economía) para la izquierda radical. El cambio de política económica obligado por la intervención sobre nuestra economía puede catapultarle a esa cartera: al menos será capaz de creerse lo que dice. Seguirá con más fuerza.

Elena Espinosa. Ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino de España. Con ese pomposo título se esconde el antiguo ministerio de Agricultura. La gran incógnita es si Zapatero se acuerda de que Elena Espinosa sigue en el Gabinete. Nadie conoce de ella ni una decisión, ni una ley (la de economía sostenible, otro pufo, la defendieron otros ministros). ¿Seguirá? Sinceramente, da lo mismo...

Ángeles González Sinde. Ministra de Cultura. Se pidió su dimisión desde el día de su nombramiento por incompatibilidad con sus actividades privadas (es curioso que la oposición no siga ese flanco: le da subvenciones a sus propias empresas o las del novio, Ray Loriga). Se ha caracterizado por ser una plaga para el avance de internet y de nuevas formas de negocio cultural. Su cometido era ser la cuota del sindicato de titiriteros que tanto apoyaron a Zapatero en las elecciones del 2008 (los de la zeja). Es probable que salga si Zapatero decide unir los ministerios de Cultura y Educación como le piden tantos.

Trinidad Jiménez: Ministra de Sanidad y Política Social. Otra hooligan del presidente. Lo mismo vale para un ministerio que para otro. Ahora tiene que lidiar con recortes en pensiones, dependencia y seguramente en sanidad. Es desde luego una fija para el presidente ya que tiene fama de trabajadora. Seguirá en el Gobierno

Beatriz Corredor: Ministra de Vivienda. Otro ministerio florero. No debería ni existir semejante despilfarro. Además se puede postular como candidata a la alcaldía de Madrid, a la CAM frente a Aguirre o incluso ser la próxima secretaria general del PSM tras el seguro batacazo de Tomás Gómez (y mira que Simancas era malo, pues este le supera). No creo que siga.

Cristina Garmendia: Ministra de Ciencia e Innovación. Otro florero del presidente. El ministerio no tiene ni competencias. Si existiera el sentido común desaparecería el Ministerio y su desaparecida titular. No seguirá.

Bibiana Aído: Ministra de Igualdad. Muchos apuestan por su salida, pero demuestran no conocer a Zapatero. Para él este Ministerio es tan o más importante que el de Economía. Es el eje ideológico del Gobierno. No duden de que pueda hasta coger más competencias de otros ministerios como Sanidad o Trabajo o... Es la niña de sus ojos para Zapatero, la que más carga ideológica tiene. Seguirá seguro y cuanto más se pida su cese, más posibilidades de seguir y aumentar su peso en el Gobierno.

Estas son mis apuestas para salir del Gobierno, ¿Acertaré? Con Zapatero nunca se sabe...

lunes, 21 de junio de 2010

Algunas ideas para los videos de los titiriteros

Algunos testimonios de los otros muertos que nuestros artistas (Bardem, Galiana, Almodóvar...) olvidan. Me parece bien que hagan el video de la memoria, pero pueden añadir y mezclar unos testimonios con otros, quizá todos igual de salvajes. Pero olvidarse en una guerra civil de unos muertos para ensalzar a otros no es de recibo. Muchas familias sufrieron la guerra (yo tengo represaliados de uno y otro bando en mi propia familia, la mayor parte eran de origen republicano, pero fueron masacrados por católicos), y la gran mayoría, las menos ideologizadas, hemos optado por rezar (o no) a nuestros muertos, educar a nuestros hijos en el respeto al otro y olvidar. Olvidar porque recordar duele, porque recordar hace que pueda surgir odio. Aquí estos testimonios de los otros. Podéis verlos todos aquí. Simplemente copio algunos...

Pedro Muñoz Seca
«Me llamo Pedro Muñoz Seca. Soy escritor y autor teatral. Me fusilaron en la madrugada del 28 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama. Mi delito fue ser monárquico».

«Desde mi ingreso en la cárcel y checa de San Antón, el 1 de agosto de 1936, le escribí a mi mujer Asunción, con quien tuve nueve hijos, tres cartas y cuarenta y una tarjetas postales. Como buen andaluz soporto mejor el calor que el frío.

Meses más tarde, en el alba de mi fusilamiento, antes de ser empujado a la trasera del camión de la muerte, el miliciano «Dinamita» me ata las manos brutalmente a la espalda con un bramante que me alcanzaba las venas, y entre el alborozo de sus compañeros, con unas tijeras me cortó los bigotes. Me dijo que para donde iba no los necesitaba.

Pasé el cautiverio en el Departamento 2 de la planta baja de San Antón. Al principio tuve como compañeros de celda a ocho oficiales de la Armada, y a los hijos de 15 y 13 años de un oficial del Ejército de Tierra. También, en la misma celda, están confinados José Arizcun, el sacerdote Tomás Ruiz del Rey, Julián Cortés Cabanillas y el actor Guillermo Marín.

Todas las tardes, con su melena blanca desvencijada, aparecía por San Antón el escritor Pedro Luis de Gálvez, que me debía algún que otro favor. «A éste que nadie lo toque. A éste lo voy a matar yo personalmente, ¿verdad maestro?». Yo sólo le respondía: «Honradísimo Gálvez, honradísimo».

He de decir, humildemente, que sólo en una ocasión me brotaron las lágrimas. Fue el día en que supe que sus ocho compañeros de celda de la Armada y los hijos del oficial del Ejército habían caído en una de las primeras sacas. En aquella ocasión escupí en el rostro de mis carceleros. Ellos me tumbaron de un puñetazo. En el Puerto, mi hermano menor, José, hacía gestiones con Vicente Alberti, hermano de Rafael, para que éste se interese por mí. Alberti no se dio por enterado.

Sé que las cartas que escribí en el mes de noviembre ya no le llegaron a mi mujer. Gracias a un diplomático mexicano, que hacía de correo de presos, Asunción recibiría esas postales y la última carta tres años después, en 1939. Se ahorró el sufrimiento.

El 26 de noviembre fui «juzgado» por un tribunal popular y condenado a muerte «por fascista, monárquico y enemigo de la República». El 27 fui llamado por el director de la checa y en la madrugada del 28 me encerré en mi celda con el sacerdote Tomás Ruiz del Rey. A las dos de la mañana le escribí a Asunción la última carta.

Me quitaron la maleta, los abrigos, el reloj y mis objetos personales. Me cortaron los bigotes. Al llegar a Paracuellos fumé. Tiré el cigarrillo y dije “cuanto antes”. Grité: “Viva España y viva el Rey“ y mi cuerpo se quebró con la descarga».


Manuel Martín

«Soy Manuel Martín y era vicepresidente de las juventudes de Acción Católica en Talavera. Era un importante abogado y persona muy conocida, que me llevaba bien con todo el mundo. Era muy aficionado al fútbol y jugaba de portero en el Talavera, cuando el fútbol no levantaba las pasiones de ahora. Creo que no era malo.

El 21 de julio de 1936 estábamos en una reunión cuando llegaron los del otro bando, algunos conocidos míos, que habían sido compañeros en el colegio. Cosas así sucedieron mucho en esos tiempos.

El 21 de agosto me sacaron de allí y nos llevaron al Puente de Silos. Nos dispararon y después nos tiraron al río. Yo estaba en forma, era portero del Talavera y tenía mucha vitalidad, así que, aún herido, me puse a nadar, pero unas señoras que estaban por allí, puede que lavando la ropa, dijeron: «Mira, mira, los acaban de fusilar» y en vez de ayudarme, me tiraron piedras.

Yo estaba vivo, intentando esquivar lo que me lanzaban. Pero fue imposible. Me ahogué. Mi cuerpo no ha aparecido».


Manuel Gordon
«Soy Manuel Gordon y estaba en Mallorca cuando empieza la guerra y vuelvo en el último barco a Barcelona. El puerto estaba en llamas y el capitán quería ir a Francia. Le convenzo para ir a Tarragona, porque mis cinco hijos estaban en Tortosa con la abuela.

Mi mujer vino a verme todos los días sin faltar uno solo y el 5 de agosto le dijeron que me llevaban a Tarragona. Nunca llegué hasta allí. Yo sabía a dónde me iba, pero pensé que si con mi sangre se tenía que salvar España, yo se la ofrecía a Dios.

En una furgoneta me llevan al puente de Garidells de El Perelló. Allí, junto a otros, me echan al campo y me fusilan. Pero conmigo no aciertan, no me matan, aunque me dejan la rodilla destrozada.

Como estoy en buena forma, logró escapar sin que se den cuenta. Intento escapar: es un campo con un desnivel y como estoy malherido, me caigo y me rompo definitivamente una pierna. Apenas puedo moverme, me arrastro dolorido y me refugio donde puedo.

No estoy a salvo, he dejado un reguero de sangre y los milicianos han vuelto por la tarde al lugar donde hemos sido fusilados. Se dan cuenta de que falta uno. Siguen el rastro de sangre. Como no podía ser de otra forma, al final me encuentran.

Me disparan treinta y tantos tiros. Sé que mi mujer les va a perdonar y mis hijos también. Como dice el Evangelio: ‘‘Perdónales, no saben lo que hacen’».


Enrique Sicluna y sus dos hijos
«Soy Enrique Sicluna, un militar retirado, con seis hijos. Cuando comenzó la guerra ya sabía que antes o después llegarían a por mí.

Un día de agosto vinieron a casa unos milicianos a hacer un registro. Comienzan a mirar por todos lados y, de repente, dicen que encuentran un papel de la Falange. Es difícil de creer, porque, aunque mi hijo Luis, de 23 años, que era médico, pertenecía a la Falange, había tirado todos los papeles. Ya conocía el peligro.

Mi otro hijo, que tiene mi nombre, Quique, de 16 años, estaba en la calle jugando al fútbol con un amigo. Como sabía que, debido a mi educación militar, soy muy estricto, y que me gusta que todo se haga a su hora, le dijo a su amigo que tenía que dejar de jugar y venir a comer, ‘‘que mi padre se enfada’’. Fue su perdición. Nos llevaron a todos los hombres de la casa y dejaron sólo a las mujeres. Mi mujer y cuatro hijas.

Nos conducen a la Dirección General de Seguridad y después a la cárcel Modelo. Estamos en la celda 644 de la galería cuarta.

Por lo menos, desde aquí puedo escribir varias cartas a mi mujer para que sepa que estamos bien. Quiero que con ellas sepa que la sigo queriendo. No sé cuántas llegaron y cuántas se quedaron en el camino.

Pero me preocupaba mucho la salud de mis hijos mientras estábamos en la Modelo. Hacía mucho frío y yo quería que de casa me trajesen bufandas, almohadas o colchones. También unas gafas para el pobre Luisito y una pluma cargada para que pueda escribir. También le pido un cepillo de dientes.

El 7 de noviembre le escribo otra carta. Sé que es la última. En la cárcel ya se oye que nos van sacar, pero no quiero preocupar y no cuento nada fuera de lo normal. Ese día salen de la Modelo tres sacas. Tres paseos de muertos.

En uno de ellos voy yo con mi hijo Luis y mi hijo Enrique. Dejo viuda y cuatro hijas. Una de ellas se casará con otro huérfano de un compañero que también ha estado aquí en la Modelo. Nos llevan a Paracuellos, nos entierran en una fosa común. Nuestros huesos no han sido identificados».

Pero hay más... ¿Merece la pena el sacar de nuevo todo este sufrimiento a la luz pública para que un partido obtenga unos miles de votos? ¿Hay que despertar el rencor y el odio de algo que sucedió hace más de 70 años? ¿Cómo llamamos a aquel que se aprovecha del dolor ajeno? Pues eso digo yo, simplemente miserable. Los titiriteros de la izquierda podrían hacer un video completo si quieren, en el que salgan unos y otros, o mejor, pueden dejar, en palabras bíblicas, que los muertos entierren a sus muertos. Cada uno de nosotros llevamos nuestro dolor y nuestro recuerdo y el pudor nos impide mostrarlo en público.

jueves, 17 de junio de 2010

El Gobierno presiona a El Economista

Este Gobierno ha perdido totalmente la vergüenza. Todos sabemos que España está en quiebra desde el 7 de mayo. Pero intervenir España no es intervenir Portugal o Grecia: su tamaño y volumen de deuda es tal que arrastraría a las bancas alemana y francesa, principalmente. Que la medidas que está tomando Zapatero no son las que él tomaría es evidente: tres días antes de anunciar un recorte drástico del gasto público afirmó que '¿Recortes? Sí ¿Drásticos? No'. Más de dos años ha esperado sin mover un dedo para hacer una reforma laboral que todos los expertos veían ya en 2008 como inaplazable. Ha estado haciendo demagogia con la memoria histórica, el pseudo matrimonio gay (llamado también gaymonio) o el aborto (aunque llamar demagogia al crimen de millones de inocentes no es afortunado) mientras este país que aún llamamos España se desangraba con más de cinco millones de parados, una deuda disparada, gastando en planes E para mayor gloria del presidente... Por eso no es creíble para el resto de presidentes europeos (de hecho a Rajoy le manifiestan su desprecio por el presidente, que desde luego no está a la altura de sus colegas ni del país que preside), porque hace los deberes a regañadientes, porque nadie le cree ya ni aquí ni fuera de aquí. Zapatero está amortizado...

En este entorno se enmarca el que la prensa europea comience a poner fecha ya a la intervención directa de la economía española del mismo modo que se hizo con la griega. Pero aquí con más razón por el riesgo reseñado. Esas informaciones que vienen de Europa fueron confirmadas por el diario económico El Economista. Los bancos ya trabajan con la posibilidad de que después del verano y ante la posibilidad de no tener ni cuentas públicas para 2011, Alemania y Francia intervengan la economía española. Esto es plausible. Nadie hace estas especulaciones con Holanda o con Austria, ni siquiera con Polonia, pero la situación y números de España hacen que la noticia no sea absurda. Pues bien, la noche del martes, cuando supieron en Moncloa que esta información iba a aparecer, el jefe de comunicación de la vicepresidencia del Gobierno (a las órdenes de De La Vega) llamó a El Economista, no para negar o aclarar la información (cosa que podría ser hasta lógica y que hubiesen agradecido los responsables del medio) sino para amenazar al director exigiéndole que parase las rotativas porque esa información no podía salir, porque os cargáis España. La respuesta del director Amador Ayora estuvo a la altura: quien se carga España es el presidente del gobierno para el que trabajas. Pero no se negó la veracidad de la información (cosa que Monteira sabe que no puede hacer)

Zapatero es el verdadero problema para la economía española. Nada de lo que haga será creíble ya. Como le dijo ayer Rosa Díez: ahórrenos el sufrimiento y convoque elecciones. Lo del Gobierno español siguiendo el modelo del Gorila Rojo amedrentando medios es un poco cutre...

miércoles, 16 de junio de 2010

Hoy se la juega España...

Y no es en el Mundial de Fútbol. Cierto que el presidente, siguiendo una tradición que viene de nuestros padres romanos, ha aplicado la máxima de panis et circensis (el conocido 'pan y circo') y hace coincidir el debut de España en el Mundial con el decreto de Reforma laboral que, presumiblemente, empeorará las condiciones de los trabajadores aunque quizá ayude a que los actuales parados se coloquen en un futuro cercano. Este Gobierno tiene enormes defectos de carácter técnico (por su ausencia de conocimientos) como intelectual (por falta de estudio y capacidad), pero tiene una virtud grande: comunica mucho mejor que su adversario. El PSOE ha manejado siempre muy bien la transmisión de ideología. Desde los tiempos de la kommitern, la izquierda ha sabido manejar mejor las libertades de las democracias que, por supuesto, no existen en los países del socialismo real. Así, aprovechan la pluralidad de medios para colocar mensajes falsos y hacer pasar propaganda por información. Los periodistas de nómina (curiosamente mucho más sectarios que la derecha) repiten los mensajes de forma admirable: donde antes una cosa era blanca, hoy es negra y la culpa es de la derecha cavernaria que no ha aceptado su derrota y, por supuesto, de Aznar y Bush, que en cada ocasión se esgrimen como espantajos (algo así a lo que le decimos al niño cuando no se come la sopa...). Los mismos que hasta ayer decían que lo mejor era el diálogo social, que el presidente era prudente al no hacer la reforma por decreto (como hizo, ¡puag!, Aznar) y que abaratar el despido era una cosa que pide la derecha más reaccionaria de Esperanza Aguirre... Hoy afirman sin rubor que el presidente asume sus responsabilidades al hacer la reforma por decreto y que no se abarata el despido.. se favorece la contratación... ¿Y no se le cae la cara de vergüenza a los Sopena, Lafuente, Karmentxu Marín y demás perio-progres?

Y en esa línea de saber cuándo hay que comunicar y cómo, el Gobierno que padecemos anunciará la reforma laboral coincidiendo con el comienzo del Mundial de fútbol para España (ahora, para no ofender a los nacionalistas, La Roja). De esta manera, los telediarios tienen algo en lo que centrarse: si España lo hace bien, como se espera, todo será abrir con los goles de Villa o Xavi; si va mal, los titulares serán para hacer las cábalas sobre porque no funciona la actual selección y patatín y patatán. El Caudillo ya hacia lo mismo cada vez que había problemas sociales: fútbol del Madrid y toros. Pues eso, que ahora lo hace ZP. Lo que pasa es que España se juega mucho en esa reforma laboral. Porque se está hablando mucho de reducir el déficit, pero eso, la única manera de hacerlo es por dos vías: aumentando ingresos y reduciendo gastos. Para el primer caso, parece evidente que la actividad económica genera impuestos que el Estado recauda (impuestos indirectos a la compra, cotizaciones sociales...) y que esa actividad cuando un ciudadano no tiene ingresos regulares vía empleo, se ve desde luego mermada. Pero es que, además, si queremos reducir gastos, el tener un empleo hace que el Estado no tenga que subsidiar a ese ciudadano, por lo que ahorra gastos (el mayor montante de gasto de la administración central es pago de pensiones y subsidios). Por tanto, la única forma razonable de lograr reducir el déficit (tanto público como privado, ya que las deudas de los ciudadanos sin empleo son de difícil cobro) es crear empleo (tal y como demostró el PP en 1996). Y si no se reforma el mercado de trabajo, eso no será posible. Es mucho lo que se juega España en el Mundial de la Economía. Y ahí no juega ni Villa ni Xavi, me temo.

miércoles, 9 de junio de 2010

'La última cima', para verla

Os dejo este pequeño video sobre la película La última cima que cuenta la vida de Pablo Domínguez, un sacerdote que, en esta época de tantos escándalos, aparece como un sacerdote santo. Tuve suerte de conocerle, no en profundidad, pero estudiamos en el mismo instituto... Seguro que os gustará...

martes, 8 de junio de 2010

El antisemitismo español: Sanz y Tapial

Lo que ocurrió ayer en la Universidad Autónoma de Madrid es muy grave. Y no es grave porque haya un grupo de energúmenos que intente agredir y linchar al embajador de Israel y, como no acudió muy inteligentemente, cogieron a los dos primeros judíos que tenían a mano. En cualquier país existen imbéciles violentos: no es ese el problema. Lo realmente peligroso es que la manifestación (raid en el lenguaje palestino-progre) fuera ilegal y que el rector no llamase a la policía para disolver una manifestación ilegal no autorizada. Eso es grave. Pero después, esos mismos pacifistas anti-israelíes asaltan el coche de la policía municipal de Madrid que llevaba a los dos ciudadanos israelíes para evitar que les lincharan, y el rector no cree conveniente llamar a los antidisturbios para proteger a los policías y los ciudadanos judíos. Eso es más grave. Pero cuando los pacifistas se encaminan, dentro de su orgía de sangre judía no del todo saciada (uno de ellos fue herido) hacia el rectorado, entonces, sólo entonces, el rector José María Sanz (en la foto) cree conveniente llamar a la policía. Esto no es grave, esto es una vergüenza. Estas son la graves imágenes de la agresión:



¿Qué tiene que pasar ahora? Pues José María Sanz debe dimitir o bien debe intervenir la Consejería de Educación (pese a la autonomía universitaria, no olvidemos que las universidades dependen de la Comunidad Autónoma en cuanto a financiación y otras cuestiones) para evitar que esta vergonzante y cobarde actuación del rector se pueda repetir en el futuro. Con las imágenes en la mano, esperamos que las autoridades competentes ya hayan identificado a los salvajes energúmenos nazis que agredieron a los ciudadanos de Israel (no lo olvidemos, la única democracia de Oriente Medio) y estén ya a punto de ser detenidos y llevados ante la justicia.

Ahora, que pueden terminar como el presunto pacifista Tapial (ojo a la camiseta que lleva el gachó de apoyo a los terroristas iraquíes) de televisión en televisión contando mentiras y mentiras sin que nadie ponga freno a tamaña desvergüenza. Porque lo que Manuel Tapial va diciendo por ahí de que los soldados entraron disparando, que les apuntaron con las pistolas y les torturaron (mira que ese argumentario me suena más a etarra que otra cosa), cosa que se ha probado mentira total: los presuntos pacifistas eran activistas agresivos que intentaron asesinar y secuestrar a los soldados israelíes desarmados que iban a revisar el buque (hay que ver los vídeos y las imágenes que publica un medio turco), se preparan con cánticos islámicos para entrar en batalla... Pero en España es casi un deporte el tiro al judío, es una tradición. Pues no, algunos no participamos en esto. Aquí los terroristas son los de Hamas, aquí los que les apoyan cual batasunos son los Tapiales y los Segarra de turno, acompañados de los diversos antisemitas que pululan por las televisiones españolas...

lunes, 7 de junio de 2010

¿Por qué Zapatero no defiende 'sus' medidas?

Es esta una pregunta que ya surgió en el debate de convalidación del decreto-ley que congelaba las pensiones, bajaba el sueldo a los funcionarios y dejaba a los dependientes sin fondos. Tras los ataques inmisericordes de los diversos grupos (el grupo socialista se quedó solo), el presidente callaba y no intervino en todo el debate. Sacó adelante sus medidas y se volvió a La Moncloa. Las imágenes se han repetido estos días, son los ministros Blanco, Rubalcaba y la fiel Pajín las que salen a defender las medidas más impopulares que jamás tomó un presidente. Zapatero sólo ha anunciado que la 'reforma laboral será profunda y que se hará por decreto si no hay acuerdo el 16 de junio' (oh, casualidad coincide con el debut de España en el Mundial de fútbol). Pero no sale a explicar a un sitio y otro las medidas de contención del déficit. Lo que sabemos es que el día 4 de mayo dijo aquello de ¿reducción del déficit? sí ¿Drástica? no. Cuatro días después defendía lo contrario en el Parlamento. Quizá esperaba que desde ese día hasta la convalidación algún grupo se sumara a apoyarlo. Nadie. Y Zapatero calla. ¿Por qué?

Algunos dice que quiere dar un perfil bajo para evitar desgastarse. Pocos han afirmado esto: no defiende las medidas, simplemente porque no son sus medidas. Zapatero es el del día 4. El problema es que España quebró el día 7 de mayo (ver la información de Manuel Llamas en LD) y nuestros socios (ahora nuestros acreedores) pusieron pies en pared para evitar que España les arrastrase en la ruina. Desde ese día Zapatero ya no es dueño de nuestra política. Es el delegado de Merkel y Sarkozy en la gestión de nuestra ruina. No tenemos más remedio que contentar a aquellos que durante años han financiado nuestra fiesta. ¿Cómo va a defender el mayor despilfarrador de Europa el que se recorte el déficit? No puede, pero no dejará el poder a otro que se lo crea y pueda defenderlo. Tienen razón los socialistas cuando dicen que si viniera el PP haría recortes, pero al menos podrían justificarlos. Pensad en Aguirre hablando de una Administración pequeña, en reducción de gastos y en Montilla diciendo lo mismo. El problema del socialismo es que se basa en gasto público como forma de avanzar (lo que en mi opinión es un error) y lo más que hará es subir impuestos para aumentar la recaudación. No está en su ADN el bajar impuestos, el dejar a los ciudadanos libertad para hacer con su dinero lo que les plazca. Son intervencionistas.

El problema para Zapatero es que la política económica se la marcan los (algo) liberales Merkel, Sarkozy... y hay una marea de rechazo a la socialdemocracia en el Reino Unido... Son malos tiempos para el socialismo. Keynes ha muerto, afortunadamente. ¡Laus Deo!

La forja de una nación... no la inventó ZP

Un país no es algo que nace de repente. Se forja a lo largo de los años y los siglos con las aportaciones de todos aquellos que lo habitan. Cada acontecimiento, grupo humano, guerra u ocupación va generando una forma de ser, de actuar y sentir como un todo. Pensemos en cualquiera de las naciones que nos rodean: Francia tiene esa grandeur forjada desde el Imperio Carolingio, que continúa con los Borbones y que desemboca en Napoleón (primero dictador y luego Emperador). De Gaulle era un monarca republicano y aún hoy toda la parafernalia francesa es más propia de los reyes que de las repúblicas democráticas con su guardia republicana y todo. Los holandeses tienen un enorme respeto por la libertad individual, quizá fruto de haber sido el primer país que logró que se reconociera la libertad de conciencia de los protestantes en el siglo XVII, el Reino Unido tiene un sistema consuetudinario para la legalidad (no tiene Constitución escrita), mientras que los países latinos creamos nuestro derecho directamente del Romano... Ninguno de estos países nace de la nada, se configura a lo largo de la historia.

Y España es lo mismo. Los primitivos pueblos que ocupaban la Península Ibérica fueron ocupados por unos tipos venidos de Roma que, tras expulsar a los Cartagineses provenientes del Norte de Africa, se hicieron con el control de la Península (a la que llamaron Hispania). Podrían haber perdido ese control, ser derrotados por los cartagineses de Aníbal, y la historia y cultura españolas serían diferentes. No fue así, y los hispanos se convirtieron en ciudadanos de Roma, y algunos de ellos llegaron a ser emperadores (el único requisito era ser ciudadano romano). Pero Roma cayó por el empuje de los pueblos germánicos y España se hizo visigoda. Pero los nuevos habitantes no impusieron una nueva forma de ser hispanos: modificaron aquello que quisieron y acogieron muchas de las cosas que los primitivos pueblos y los romanos tenían. De esa manera surgía una nueva forma de ser, un nuevo pueblo que era mezcla de todas las influencias.

El cristianismo había llegado antes y se había convertido en la religión del Imperio Romano. Los pueblos germánicos la acogieron con rapidez e incluso surgió en él una herejía propia, el arrianismo, que en España provocó alguna guerra entre familias nobles... Pero pronto, España fue católica.

Los musulmanes no lograron destruir la tradición grecorromana y cristiana porque se encontraron con una oposición muy fuerte de los pueblos que poblaban Hispania. Durante ocho siglos lucharon los nativos contra los árabes. Al acabar, algunas cosas habían dejado, como no podía ser de otro modo: conversos, arquitectura, palabras, etc. El nuevo pueblo que surgió tras la Reconquista no era el mismo que existía antes de la llegada de los árabes... ocho siglos habían forjado una identidad de lucha frente al invasor, un sentir común, una idea de nación aún más fuerte basada en aquello que les distinguía de los invasores árabes: el cristianismo, la ley romana, el latín convertido en romance, la libertad individual...

Esa misma forja de nación hizo que se rechazara al invasor francés en el siglo XIX. La misma dictadura franquista (y el anterior periodo revolucionario marxista) ha dejado su huella en la forma de ser de los españoles y en sus tradiciones actuales.

España no surgió en 1975, ni mucho menos es un invento de Zapatero... Por eso, la ingeniería social que está llevando a cabo el presidente es mucho más peligrosa. Querer suprimir las tradiciones españolas (toros, procesiones, presencia de la religión en la vida pública, costumbres, etc.) es ir contra la naturaleza de esta gran nación y un contrasentido. España seguirá aquí, esperemos, después de Zapatero el disgregador. Lo digo por la última sobre las procesiones y la Chacón, la chica pacifista de ZP para terminar con el ejército de España...

viernes, 4 de junio de 2010

Sobre la reforma laboral

Hasta que no lo veamos negro sobre blanco, es mejor no creerlo, porque nuestro Gobierno nos tiene acostumbrados a los globos sonda, ese deporte consistente en decir una cosa a ver cómo se recibe por medios, implicados y mercados en general, y si la cosa pinta mal, pues se dice eso de que es un documento de trabajo y se rectifica, y a otra cosa. Y ahora viene la filtración de una posible reforma laboral que haría el Gobierno si no hay acuerdo. En esa reforma se abarataría el despido en el caso de crisis de la empresa (despido objetivo), pasando de los 45 días actuales a sólo 20.

Partamos del principio de que, en el caso de crisis de una empresa, esta medida puede ser correcta para evitar el cierre y que, al menos, se mantengan algunos puestos de trabajo, pero es necesaria, pero no suficiente. ¿Qué debe tener además una reforma laboral digna de ese nombre? Ahí van algunas ideas: la negociación colectiva debe realizarse empresa a empresa entre los representantes de los trabajadores y la dirección de la empresa. Debe la ley proteger este tipo de negociación, permitiendo que tanto empresario como comité de empresa puedan solicitar ese modelo de negociación en su empresa y que ninguno de los dos pueda negarse (de otro modo se conduce al colapso a las relaciones laborales) a entablarla. Los sindicatos puede ser aquí de gran ayuda, dando cobertura legal para la redacción de los acuerdos, modelos aplicados en otras empresas y asesoramiento a sus afiliados y delegados. Del mismo modo, las organizaciones patronales pueden ayudar en la misma medida a las empresas.

Desde luego, las modalidades de contrato deben simplificarse: con un contrato de obra o servicio y otro indefinido tras periodo de prueba, vamos que nos matamos. Ahora mismo tenemos el fijo-discontinuo, el continuo-fijo, el de estudios y un largo etcétera que hace que se complique mucho la contratación de trabajadores.

El modo de gestión de los fondos para despidos, ERE's, etc. puede y debe modificarse. Con una reducción de impuestos a las empresas para que puedan generar un fondo de despido que cobraría el empleado a la extinción del contrato (fuera este de una forma o de otra, ya que se trataría de un seguro privado que empresario y trabajador pactarían antes del comienzo de la relación laboral, de forma que un trabajador, con ese fondo podría decidir en un momento dado convertirse él en empresario). Es un modelo que se emplea en otros lugares. Es el llamado modelo austriaco y que permite la movilidad laboral, al irse el fondo con él (cosa que no ocurre en España, donde es preferible hacer mobbing a un trabajador para que abandone si quieres ahorrarte el coste del despido y el trabajador debe aguantar sí o sí si no quiere perder ese dinero. En este modelo el despido está descontado).

El modelo alemán sería eficiente para evitar los despidos. Copio:

Cuando una fábrica debe reducir su producción por una caída en la demanda, se permite la posibilidad de suspender temporalmente los empleos excedentes, dejando así que los trabajadores mantengan su puesto en espera de una recuperación del mercado. Lo que aquí sería un ERE de extinción apenas se aplica, sino que el modelo se asemeja más a los ERE temporales, aunque su tramitación es mucho más ágil ya que no requieren tantos trámites administrativos como en España. Con la suspensión temporal de empleo alemana, la empresa paga el 10% del salario y la administración el resto. Los trabajadores tienen que hacer, por su parte, cursos de reciclaje para adaptar sus capacidades mejor a las exigencias del mercado laboral, algo que aquí en España no está teniendo mucho éxito (aquí reciben cursos de formación los parados sin prestación que cobran los 420 euros).

Luego hay soluciones como la reducción de jornada por situación de la empresa (¿no será mejor que todos trabajemos un tercio menos y cobremos un tercio menos que echar a la calle a ese tercio?), indexar los salarios a la productividad (que unido al punto 1 puede hacer que haya empresas donde los trabajadores puedan cobrar mucho más por su alta productividad que genera amplios beneficios) y no al IPC...

Desde luego, la solución pasa por la libertad, por el esfuerzo y no por la rigidez que nos ha llevado a más de 5 millones de parados. Si a los alemanes y austriacos les funciona, ¿por qué no aquí?

martes, 1 de junio de 2010

Defendiendo a Israel

Israel está rodeado de enemigos. Ninguno de los países vecinos acepta su existencia. La resolución de 1948 con la que se creaba el estado hebreo preveía la creación del estado palestino. Nunca llegó a producirse: los países árabes creyeron que podrían echar al mar al recién creado Israel. Perdieron, y aún así no aceptaron el estado palestino. Israel siempre ha querido un estado palestino, siempre ha querido la paz (ninguna de las sucesivas guerras -seis días, Yomkipur, intifadas varias...- han sido iniciadas por Israel) aunque sólo sea porque vive rodeado de países árabes, porque la paz traerá prosperidad a los israelíes, porque las empresas e industrias hebreas necesitan de la mano de obra que pueden proporcionarle los palestinos, jordanos, etc.

Nada de eso importa. Para la prensa occidental y la mayoría de los políticos Israel es siempre culpable. Los hechos no importan. Ayer los soldados israelíes mataron a un número indeterminado de personas durante una inspección a una flotilla 'humanitaria' que iba a Gaza. Antes de saber nada, antes de conocer los hechos, el culpable es Israel. Pero, ¿es verdad que los israelíes fueron a masacrar a los cooperantes? Veamos los hechos:

La flota estaba organizada por un grupo islamista turco que simpatiza con el gobierno de Hamas en Gaza. Las normas que el ejército israelí (el país que más ayuda humanitaria envía a Gaza es, precisamente, Israel) ha impuesto para evitar que el grupo terrorista Hamas (reconocido como tal por parte de Naciones Unidas y la Unión Europea) reciba armas camufladas en la ayuda para la población es revisar el cargamento antes de dejarlo arribar a puerto en Gaza. Por cierto, son las mismas normas que el nada sospechoso de sionista estado de Egipto ha impuesto a la ayuda humanitaria hacia Gaza. El grupo turco organizador sabía esto y ya anunció que no permitiría que se inspeccionara la carga. Pero la inspección comenzó. Los soldados encargados de la misma descendieron al barco desde los helicópteros. Iban desarmados (¿para qué iban a portar armas si se trata de revisar un cargamento de civiles con ayuda humanitaria?). Los ocupantes del barco comenzaron a agredir a los soldados israelíes con barras de metal, cuchillos e incluso alguna arma de fuego. Los compañeros de armas de los israelíes deciden entonces intervenir. Lo que era una simple revisión de rutina se convierte entonces en un acto de guerra. Así es cuando intervienen soldados. El resultado ya lo conocemos: varios ocupantes del barco muertos, algunos heridos entre soldados y ocupantes de la nave abordada.

Los hechos son estos y son concluyentes: no era un grupo humanitario el que organizaba la expedición (cada día hay expediciones a Gaza que pasan sin problemas) sino apoyos de los terroristas de Hamas. Los asaltados en primera instancia fueron los soldados israelíes y no al revés. Lo que hizo el ejército de Israel fue un acto de legítima defensa. Esa es la verdad, por mucho que la propaganda proislámica nos quiera vender lo contrario. Total, llevamos así ya más de sesenta años...

Aquí el testimonio de un soldado que participó en el ataque. Simplemente demoledor. ¿Esos son ayuda humanitaria o son terroristas callejeros?