lunes, 30 de noviembre de 2009

Declaración de Manhattan: cristianos unidos por la vida y la familia

Yo ya he firmado aquí. Leedla, quizá son los primeros pasos de una unidad de acción de los cristianos de todas las confesiones. El final es claro... sólo espero que aquí nuestros pastores sigan el mismo camino...¿lo harán? Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa:

Manhattan Declaration Executive Summary
20 de noviembre de 2009

Los cristianos, cuando han dado vida a los más altos ideales de la propia fe, han defendido al débil y al vulnerable y han trabajado incansablemente para proteger y reforzar las instituciones vitales de la sociedad civil, comenzando por la familia.

Somos cristianos ortodoxos, católicos y evangélicos que se han unido en esta hora para reafirmar verdades fundamentales sobre la justicia y el bien común, y para hacer un llamado a nuestros conciudadanos, creyentes o no creyentes, para que se unan a nosotros en la defensa que hacemos de ellos. Estas verdades son

(1) la sacralidad de la vida humana,

(2) la dignidad del matrimonio como unión conyugal del esposo y la esposa, y

(3) los derechos de conciencia y libertad religiosa.

En la medida que estas verdades son fundamentales para la dignidad humana y el bienestar de la sociedad, son inviolables y no negociables. Dado que están sometidos cada vez más al ataque de poderosas fuerzas en nuestra cultura, hoy nos sentimos en el deber de alzar nuestra voz en su defensa, y de comprometernos en rendirles honor, sin importar las presiones que nos sobrevengan sobre nosotros y nuestras instituciones para que los abandonemos o que cedamos respecto a ellos. Hacemos este compromiso no como partidarios de un grupo político, sino como seguidores de Jesucristo, el Señor crucificado y resucitado, que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Vida humana

Las vidas de los no nacidos, de los discapacitados y de los ancianos están cada vez más amenazadas. Mientras la opinión pública se ha movido en una dirección 'pro-life', fuerzas poderosas y decididas están trabajando para expandir el aborto, la investigación que destruye embriones, el suicidio asistido y la eutanasia.

A pesar de que la protección del débil y vulnerable es la primera obligación del gobierno, hoy el poder del gobierno está frecuentemente alistado en la causa de promover lo que el Papa Juan Pablo II llamó "la cultura de muerte". Nos esforzamos en trabajar incesantemente por la igual protección de todo ser humano inocente en cualquier etapa de desarrollo y en cualquier condición. Rechazaremos el permitirnos a nosotros o a nuestras instituciones el involucrarnos en la eliminación de una vida humana, y daremos nuestro apoyo de todas las formas posibles a aquellos que, en conciencia, hagan lo mismo.

Matrimonio

La institución del matrimonio, ya herido por la promiscuidad, la infidelidad y el divorcio, está en riesgo de ser redefinido, y por lo tanto, trastornado. El matrimonio es la institución originaria y más importante para sostener la salud, la educación y el bienestar de todos. Donde el matrimonio es erosionado, surgen las patologías sociales. El impulso de redefinir el matrimonio es un síntoma, más que la causa, de la erosión de la cultura del matrimonio. Ello refleja que ya no se entiende el significado del matrimonio como incorporado en nuestras leyes civiles así como en nuestras tradiciones religiosas.

Es decisivo que ese impulso sea resistido, ya que ceder al mismo significaría abandonar la posibilidad de restaurar una justa concepción del matrimonio, con ello, la esperanza de una saludable cultura del matrimonio. Pondrá en su lugar la falsa y destructiva creencia de que el matrimonio es lo mismo que una aventura sentimental y otras satisfacciones para personas adultas, y no por su naturaleza intrínseca, con el único carácter y valor de acto y relación cuyo significado está dado por su capacidad de generar, promover y proteger la vida. El matrimonio no es una "construcción social", sino más bien una realidad objetiva: la unión pactada ente esposo y esposa, que es deber de la ley reconocer, honorar y proteger.

Libertad religiosa

La libertad de religión y los derechos de conciencia están gravemente en peligro. La amenaza a estos principios fundamentales de justicia es evidente en los esfuerzos por debilitar o eliminar la objeción de conciencia para los profesionales y las instituciones de la salud, y en las disposiciones antidiscriminatorias que son usadas como armas para forzar a las instituciones religiosas, de caridad, negocios, y proveedores de servicios el aceptar (y hasta facilitar) actividades y relaciones que juzgan inmorales, o que van más allá del negocio.

Los ataques a la libertad religiosa son serias amenazas no sólo para los individuos, sino también para las instituciones de la sociedad civil incluyendo a las familias, caridades y comunidades religiosas. La salud y bienestar de esas instituciones ofrecen un indispensable amortiguador contra el prepotente poder de gobierno y es esencial para el florecimiento de cualquier otra institución – incluyendo el mismo gobierno – de la que la sociedad depende.

Leyes injustas

Como cristianos, creemos en la ley y respetamos la autoridad de los gobernantes terrenos. Consideramos un privilegio especial el vivir en una sociedad democrática donde las exigencias morales de la ley son aún más fuertes en nosotros en virtud de los derechos de todos los ciudadanos a participar en el proceso político. Pero también en un régimen democrático, las leyes pueden ser injustas. Y desde el inicio, nuestra fe nos ha enseñado que la desobediencia civil es necesaria frente a leyes gravemente injustas o leyes que pretenden que hagamos lo que es injusto o inmoral. Tales leyes carecen del poder vinculante en conciencia porque ellas no pueden reivindicar ninguna autoridad más allá de la mera voluntad humana.

Por lo tanto, ha de saberse que no daremos nuestro consentimiento a ninguna ley que nos obligue a nosotros o a las instituciones que dirigimos a participar en o facilitar abortos, investigaciones que destruyen embriones, suicidio asistido, eutanasia, o cualquier otro acto que viole el principio de la profunda, inherente e igual dignidad de todo y cada uno de los miembros de la familia humana.

Además, ha de saberse que no nos inclinaremos ante ninguna regla que nos obligue a bendecir asociaciones sexuales inmorales, a tratarlas como matrimonios o sus equivalentes, o que nos impida proclamar la verdad, como la conocemos, sobre la moralidad, el matrimonio y la familia.

Además, ha de saberse que no nos dejaremos reducir al silencio o a la aceptación sumisa o a la violación de nuestras conciencias por ningún poder en la tierra, sea este cultural o político, sin importar las consecuencias que esto pueda tener para nosotros.

Daremos al César lo que es del César, en todo y con generosidad. Pero bajo ninguna circunstancia le daremos al César lo que es de Dios.

Día de Acción de gracias...¿a quién?

Estos días se ha celebrado en EEUU el Día de Acción de Gracias (que se celebra el cuarto jueves de noviembre). Es una fiesta tradicional, donde las familias se unen durante esos días, todos juntos alrededor del tradicional pavo. Pues por estas cosas que a uno le van enviando, cae en mis manos un artículo/comentario del que fuera presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich en el que se pregunta '¿A quién damos gracias?' Porque el secularismo que lo impregna todo (y más desde la llegada de Obama), parece hacer que olviden (allí también), el origen de sus tradiciones. Dice Gingrich: No consiste en simplemente darnos gracias los unos a los otros, o a alguna fuerza espiritual indefinida. Consiste en dar gracias a Dios. No significa que todos seamos cristianos. Significa que somos estadounidenses; afortunados ciudadanos de una nación única, enraizada en la fe a nuestro Creador. Y añade un poco más adelante una frase de carácter más 'político': Hacemos una pausa para agradecer a Él, que nos ha dotado con derechos inalienables a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Y así como ningún gobierno otorga estos derechos, ningún gobierno puede quitarlos legítimamente.

Acabamos de empezar el Adviento, que es el tiempo de preparación para la Navidad. Las luces de las calles ya han empezado a encenderse, los spots publicitarios nos recuerdan que existen cientos de marcas de perfume para ellas y ellos, los niños ansían la llegada de los Reyes Magos o de de Papa Noël... pero quizá muchos, como los americanos hoy con el Thanksgiving, no sepan ya porqué regalamos, porqué se encienden las luces o qué sentido tiene llenar un abeto de bolas y de luces, o dejemos a los Reyes Magos en una nueva muestra de la multiculturalidad. No, lo que celebramos es el nacimiento de Cristo, del Hijo de Dios hecho hombre, uno de nosotros. Uno puede no ser creyente, pero esto es lo que celebramos, el que el Sumo Hacedor de todo se hizo uno de nosotros para salvarnos del pecado. Como decía Oriana Fallaci, ella era una cristiana atea porque todo en su cultura referencia al cristianismo. Uno puede encontrar el paso del cristianismo en muchas de las costumbres y hasta supersticiones europeas (tocar madera, por ejemplo, era la forma que tenían de santiguarse los caballeros que no podían hacerlo al llevar la armadura antes de entrar en batalla y tocaban tres veces el tocón de la silla), y aunque hoy hayan perdido parte de su sentido religioso, culturalmente siguen siendo cristianas, y no reconocerlo así es dejarlas colgadas de la nada más absoluta. Saber de dónde se viene es la mejor manera de vencer al totalitarismo. Como bien indica Gingrich, 'ningún gobierno otorga estos derechos, ningún gobierno puede quitarlos', ese es el sentido de la democracia de la que disfrutamos: ningún hombre es más que otro, porque todos somos hermanos; los derechos los tenemos por ser hombres (y de ahí que oponerse a las ideologías que se oponen al hombre -comunismo, ecologismo, islamismo- sea una obligación para el hombre), no porque nos lo otorgue el monarca sea éste un hombre como nosotros o el Estado... Es ese enraizamiento en el cristianismo el que hace que Occidente sea democrático mientras en todos los demás lugares que no han tenido la influencia del pensamiento judeocristiano sólo queden las dictaduras de diverso tinte... ¿O creéis que es casualidad que donde hay Islam no hay libertad y donde floreció el cristianismo hay libertad?

¿Por qué la excomunión?

Dejar pasar el tiempo para sosegar las cosas ayuda a verlas con nitidez. Y en esto de la excomunión con la que ha amenazado Martínez Camino a los políticos que voten a favor del aborto en el trámite parlamentario, le pasa lo mismo. Grandes voceríos afirmando que la Iglesia intentaba legislar conforme a una fe particular en una intromisión intolerable en la independencia democrática del Parlamento. Feministas varias y socialistas de todos los partidos piden que les excomulguen ya, debates televisivos con curas-obreros en el papel estelar de martillo de herejes democráticos (contra Martínez Camino, por supuesto)... Don José Bono y don José Blanco (¿lo dará el nombre?), católicos oficiales del socialismo patrio, vierten su bilis contra el obispo auxiliar de Madrid...

Pero lo ideal aquí es tomar distancia, ver qué supone la pena de excomunión y porqué se impone. Sobre todo cuando José Bono dice que la Iglesia no hizo lo mismo con Pinochet, por ejemplo. Pero vayamos al detalle y olvidémonos del ruido mediático. Cualquier pecador queda, al menos hasta que acuda al sacramento de la confesión, fuera de la comunión con sus hermanos en la fe. Normalmente, esos pecados son privados, entendidos como 'no relevancia pública', pero no puede el fiel en pecado mortal acudir a la comunión. Pero si esa persona acudiese a comulgar (cometiendo un grave sacrilegio), el sacerdote no podría negarle la comunión, ya que no hay relevancia de su pecado. Ahora bien, supongamos que un asesino en serie conocido por todo el mundo (ha estado en prisión por ello), acude a comulgar, aunque hubiera grave escándalo en muchos fieles, puede haberse arrepentido y haber acudido al sacramento de la reconciliación. Nada que objetar.

¿Qué ocurre con los políticos (u otros casos de los denominados pecados públicos)? Pues que ese pecado, además de la confesión y absolución, requiere de la reparación pública por el daño causado. Así, un hereje que hubiese hecho profesión de su herejía en público, por escrito y condenado por el Magisterio, debe, para que la reparación del pecado sea completa, hacer profesión de la fe de manera pública, del mismo modo en que lo hizo con su herejía. Es una manera de restituir la justicia. El político que siendo católico vota una ley que va a producir el asesinato de millones de inocentes, no bastará con que se arrepienta, deberá hacer lo posible para reparar el mal causado (y es complicado habiendo vidas por medio, pero Dios es Misericordioso). Sólo así podrá ser admitido en la comunión de los fieles.

El otro asunto es la supuesta intromisión de la Iglesia en los asuntos mundanos. Independientemente de que cualquier institución puede opinar de lo que quiera y dar las indicaciones que desee a sus miembros (tendría gracia que los partidos tuviesen ese engendro de la disciplina de partido y las Iglesias no pudiesen dar indicaciones a sus fieles), lo que al menos debe exigirse es una cierta reciprocidad: así, a los partidos vascos les ha parecido bien o mal (depende de la feria) el nombramiento del nuevo Obispo de San Sebastián, y están en su derecho de opinar, ¡faltaría más!. aunque sea aún pronto para hacerlo. ¿Pero no puede ese Obispo opinar sobre lo que hacen políticos? ¿Es que son ellos una casta superior a la que no se puede tocar? ¿Es el Parlamento el nuevo Santo Oficio que guía hasta nuestros pensamientos? Pues en ese caso, que no cuenten conmigo para ese engendro totalitario con ínfulas de democracia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Educar Hoy: tu hijo/a de 6 a 7 años

Mañana, viernes 27 de noviembre, tendremos nuestra habitual cita con Educar Hoy en Radio Maria. En esta ocasión trataremos un tema interesante: los niños y niñas de 6 a 7 años. ¿Cuáles son los periodos sensitivos que se activan en esta edad? ¿Cómo se ve afectada su sensibilidad y afectividad? ¿Qué pasa cuándo hay hermanos? El comienzo de la amistad como valor... en fin, muchas cosas que trataremos a partir de las 21 horas (GMT+1) con unos expertos de categoría: Naiara Alvarez que es profesora en el colegio Miravalles de Pamplona y con David Rodríguez Nieto que es profesor en el colegio Tajamar de Madrid.

Os aseguro que no os arrepentiréis. ¿Qué mejor podéis hacer a esta hora que formaros en la educación de vuestros hijos? En fin, allí nos vemos....

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Concejal honrado, profesión de riesgo

Y es que eso parece desprenderse de los acontecimientos ocurridos en algunos municipios españoles. Ya llevamos un tiempo diciendo que lo que está ocurriendo en España demuestra un claro deterioro del sistema político. Porque la corrupción ya ha caído en mafia. Alcaldes y concejales asesinados por no recalificar terrenos, concejales implicados en gastos con dinero público en prostíbulos... lo más parecido a chicago años 20...

Parece, visto lo visto, que ser concejal hoy, en España, y si quieres ser honrado es una profesión de riesgo. Hace unos años, sólo los concejales de las Vascongadas corrían riesgos de ser asesinados por los criminales de la ETA... hoy hay mafias varias que operan con intereses de todo tipo en nuestro país, los partidos tienen grandes intereses (mezclados con constructores sin escrúpulos) en sus financiaciones, la concejalía de urbanismo es un mercado persa gracias a que el Tribunal Constitucional frenó la ley más liberalizadora de Europa y a que los políticos nunca han asumido la financiación de los ayuntamientos dejándola en manos de urbanismo (lo que reporta a muchos de ellos y sus partidos pingües beneficios). Esto sólo puede terminar en un proceso de corrupción en aumento, donde se empieza mintiendo y robando y... al final, con el asesinato.

Que en un montón de ayuntamientos tengamos a Alcaldes, concejales y constructores asociados imputados de corrupción y hasta de asesinato, que se gastaran el dinero de nuestro sueldo en tugurios y puticlubs y que no se produzcan reacciones en la sociedad, es sorprendente. Hoy, un concejal honrado es una profesión de riesgo y lo peor es que moralmente nos puede parecer hasta normal que uno trinque cuando puede... pensémoslo cada uno.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Homosexuales boicotean Misa en Argentina

Si un cristiano quiere ser coherente con su fe y se opone a la equiparación de las uniones homoexuales al matrimonio, será tachado de homófobo, de querer imponer sus ideas, pero si pasa esto, seguramente los culpables serán los cristianos que van por ahí provocando. Supongamos (que no ha pasado) que un grupo de cristianos irrumpe en un ayuntamiento o juzgado donde se están casando dos homosexuales y la emprende a insultos y hace pintadas y tal... La Noria abriría su debate con la pregunta ¿Son los católicos unos fanáticos peligrosos? ¿Debe prohibirse la religión católica en las escuelas? Ahora bien, si se trata de un grupo de homosexuales rabiosos porque la Iglesia (¡mira que es antigua!) no acepta que a la unión de dos personas del mismo sexo se le llame matrimonio, eso es una muestra de sana tolerancia y si usted se opone a ellos es que es un homófobo peligroso. Si la Iglesia quiere enseñar que las relaciones homosexuales son un pecado contra la moral de esa misma Iglesia, ya estamos los intolerantes católicos sin aceptar las nuevas realidades sociales. Pero hay que enseñar en las escuelas (en todas, sin importar el credo) lo que las progres llaman salud reproductiva que básicamente se compone de píldoras, condones y aborto, y si usted no está de acuerdo en que le enseñen a sus hijos/as que el placer está en sus manos, que se exploren los y las compañeros y compañeras entre sí, que se lo monten con unos y otros, es que usted es un carca (ya lo explican así los libros de EpC).

Los padres tenemos que tomar el control de la educación de nuestros hijos, evitar que unos y otros se dediquen a manipularlos (vaya sin segundas esto, que desde lo de Extremadura está la cosa muy complicadita), leer los libros de texto, informarnos y formarnos... vamos, cumplir con nuestra obligación de padres...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Un día triste para España

Cuando todo un país se felicita de que la autoridad competente se haya rendido ante un grupo organizado de delincuentes, cuando todos sabemos que el Gobierno ha cometido un delito (tipificado como tal el pago de un rescate) y miramos para otro lado, cuando la opinión pública pide a las autoridades que cedan al chantaje de unos piratas... cuando todo esto pasa, es que la sociedad está enferma. Era algo que ya sabíamos desde el once marzo de 2004, cuando la sociedad española en masa decidió desertar de sus obligaciones internacionales a cambio de que nos dejen en paz y de que no haya más muertos. Sólo así se explica que tras un atentado terrorista decidiéramos (la sociedad) el otorgar la confianza al político que tenía como primera medida el abandonar el escenario de operaciones principal en la lucha contra el terrorismo de carácter islámico.

Muchos me dirán que no es lo mismo, pero tiene similitudes: un grupo de delincuentes pide a cambio de no matarnos o no capturar nuestros barcos el que abandonemos a nuestros aliados (aunque la entrada en el conflicto sea discutible, una vez allí, es necesario el cumplir las obligaciones que como país teníamos) o le paguemos un dinero (en el caso de los piratas somalíes). Y la decisión de nuestro gobierno es la misma: ceder al chantaje.

Y esa es la misma decisión que cada día tomamos ante nuestros enemigos, ante aquellos que quieren destruirnos: el islamismo radical, lobbies violentos de izquierda, etc. Sólo tienen que hacer la presión suficiente para que nuestras autoridades estén dispuestas a ceder y nosotros a seguirles. Porque nuestra sociedad no está preparada para aceptar un nuevo caso como el de Miguel Angel Blanco (cambien ETA por piratas o radicales islámicos): antes nos rendimos. Estamos ya preparados para el totalitarismo. Nos fuimos de Irak porque no queríamos cadáveres a la hora de la comida. Pagamos el rescate porque no queremos cadáveres a la hora de la cena o del fútbol o bien a las familias todo el día en la calle (ha bastado que presionen un poco para que el Gobierno ponga nuestra pasta encima de la cubierta del Alakrana). Somos una sociedad así de miserable. No tenemos principios, y si los tenemos no estamos dispuestos a cambiar nuestra comodidad por defenderlos. Admitimos que una niña sea forzada a llevar el velo en la escuela (mientras quitamos los crucifijos que no significan sumisión ante nadie) no sea que el morito se nos enfade (todo por la Alianza de Civilizaciones), cambiemos el concepto de matrimonio y familia ante la presión de un grupo de presión extremista no sea que se nos tache de homófobos (ante todo uno es moderno aunque como el niño salga rarito nos da el disgusto). Nos parece mal, creemos que alguien debe hacer algo, quizá los que pueden hacer algo... pero es que los que podemos hacer algo somos tú y yo.

Ya digo que nos podemos alegrar de que unos compatriotas (y hablaremos de ello, porque no sabía yo que las Seychelles fueran territorio español) vuelvan a casa por Navidad, pero la posición de la sociedad española en este caso (como en Irak o en la Alianza de Civilizaciones) es preocupante, y mucho. Un día triste para aquellos que creemos que una nación debe ser respetuosa con su historia y con unos valores... ¿qué calores? preguntarán algunos. Cuando se nos dice que poner un condón forma parte de nuestros valores, pues eso, la ruina oiga.

martes, 17 de noviembre de 2009

El problema de la disciplina de partido

Comenzamos ya hace unos días a comentar los problemas que tiene nuestro sistema político nacido de 1978. Fue un sistema nacido con lo que había (grupos organizados en la oposición al franquismo) y que era necesario que mantuvieran una cierta coherencia interna para la elaboración de leyes fundamentales. Esto parecía normal en un momento histórico determinado. Pero ese momento ha pasado, el Estado está -o debería estar- configurado y mantener este sistema de partitocracia genera más problemas que ventajas, ya que aleja a los ciudadanos de sus representantes, genera el despotismo de las cúpulas y premia a los mediocres sobre los brillantes que huirán de esta rendición de la inteligencia.

Cualquier estructura sometida a despotismo (aunque sea ilustrado) tiende a generar mediocridad. Lo importante ya no son las ideas, la valía de la persona para ocupar un puesto, sino la sintonía con el líder (cuando no la sumisión). Cuando estas situaciones se producen de continuo, los mejores tienden a desaparecer. De esta forma la estructura se deteriora y si no se pone remedio, termina por destruirla.

Ejemplos hay muchos a lo largo de la historia, y más recientemente en España: pensemos en la valía de los Gobiernos de UCD o en los primeros del PSOE (aunque no se coincida con ellos, un Múgica o un Boyer o un Fernández Ordóñez eran mucho más que las bibianas y los moratinos de hoy) e incluso en los gobiernos Aznar. Pensemos en la oposición de ambos casos (los que hicieron la Transición), con los Anguita, Alvarez Cascos o Guerra o Leguina. Gente leída, instruida, con ideas propias... y comparemos con lo que hay hoy a uno y otro lado: buenos siervos de su señor, con ciática de tanto inclinarse. Que dicen una cosa a los periodistas en los pasillos ('si es que no tiene ni idea', 'así vamos al desastre', 'este se carga el partido') y luego ni uno abre la boca, no sea que se acabe la mamandurria, en los órganos del partido. Algunos se han criado dentro del partido, no han ejercido una profesión civil, no tienen a dónde volver si dejan el partido.

Los problemas que esa disciplina de partido produce lo estamos viendo: ante temas claramente de conciencia (el aborto, matrimonio homosexual, ley de libertad religiosa, código penal, etc.), los diputados no tienen conciencia (Bono dixit). Sólo alguien dispuesto a vender su alma al partido puede entonces pertenecer a ellos. Si esto es así, ¿por qué pagamos 350 sueldos? Bastaría con un voto ponderado... y eso que nos ahorramos.

La solución pasa por apostar por un sistema de elección directa del diputado, no de listas amplias y cerradas (quizá por comarcas o pueblos de cierto tamaño). Un modelo más anglosajón, que fuerce al diputado elegido a conocer los problemas de sus representados, a representarles realmente. ¿Se imaginan ustedes al congresista por Nueva York votando una ley que perjudique a su Estado? ¿Se imaginan en España que el PSOE votara mayoritariamente en contra de una ley de Zapatero? Pues eso.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El movimiento Tea Party: para copiar en Europa

Lo hemos leído muy interesados en Conservador en Alaska de Bob Moosecon. Los que sentimos una desconfianza natural hacia el Gobierno, no podemos sino alegrarnos de que la sociedad se movilice contra los excesos de los gobernantes. Básicamente (aunque podéis leerlo en el blog de referencia) se trata de movimientos espontáneos de ciudadanos que, como los colonos americanos de Boston en 1773, se movilizan contra una subida de impuestos, el hecho de que los políticos se metan en sus vidas y contra una clase política encerrada en sí misma (vamos lo que llevamos sufriendo en Europa desde hace años). En septiembre una manifestación (de entre doscientos mil a un millón de americanos según las fuentes) enorme recorrió Whasington para hacer llegar su voz a los que ocupan los puestos del gobierno federal.

Los americanos para estas cosas tienen una mentalidad muy diferente de la nuestra. Los europeos siempre lo hemos esperado todo del monarca (sea este un rey o un Estado), como una dádiva que se nos otorga y cuando un problema surge acudimos de nuevo a pedir audiencia al monarca para que nos lo solucione. En Europa (y en España es exagerado) nada se mueve sin que un político, autoridad municipal o funcionario lo permita. Toda nuestra vida está regulada por la Administración: nuestra salud, la educación de nuestros hijos, las relaciones laborales, hacer reforma en casa, aparcar, cualquier cosa... Así, cuando surge un problema, también acudimos al Estado. Lo estamos viendo en el caso del Alakrana (ya hablaremos de esto): el patrón no lleva bandera española (luego no paga aquí sus impuestos) pero... que les protejamos. Personas que durante la bonanza no han sido previsoras (como la cigarra, vamos) y no hicieron sus seguros de desempleo o de sanidad, etc. ahora que las cosas no van bien... que sea el Estado el que le saque las castañas del fuego. Que los bancos y cajas han prestado dinero de forma inconsciente y están al borde de la quiebra... pues ya está papá Estado ahí para evitar que el sistema se vea afectado, por supuesto sin consecuencias para los insensatos banqueros.

En cambio en EEUU no parecen dispuestos a dejar que esto les suceda. Su independencia vino precisamente del deseo de limitar el poder omnímodo de la metrópoli en sus vidas y el que les gravaran con impuestos que ni siquiera habían decidido. Las comunidades protestantes de EEUU siempre han tenido la libertad individual como algo fundamental. El individuo es el que toma decisiones sobre su vida y su hacienda, y el Estado tiene un papel muy secundario. Sólo así se explica la oposición al plan de rescate bancario (¿alguien ha ido a rescatar a las familias que perdieron su casa?) o al medical care de Obama: en un caso es responsabilidad de las empresas el velar por sus inversiones y en el otro cada individuo puede decidir qué hacer con su dinero (pagarse o no un seguro de salud y cuál).

Y es esa intención cada vez más clara de Obama de importar para EEUU el sistema caduco que es el estado del bienestar (socialismo dulce lo llamaría yo) europeo con su consiguiente subida de impuestos, intromisión en la vida de la gente y en sus decisiones lo que ha comenzado a cuajar en el movimiento tea party, similar al que existió en 1773. ¿Interesante, verdad? Tenemos mucho que aprender de los americanos... al menos en lo que respecta a la libertad (más de doscientos años les contemplan).

Nos citan y premian

Nunca he tenido tiempo para agradecer a tantos que nos citan por ahí y que hasta nos premian. Como arrepentirse de los pecados es una buena cosa, hoy lo hago. Y también el propósito de la enmienda. Por tanto, ahí va el primer agradecimiento. En este caso a Artículos libres por su mención. Gracias de verdad. Estamos en la misma lucha, en la defensa de la vida, de la libertad... vaya por delante eso.

Y espero poder cumplir mi propósito de mencionaros a todos (sino, me lo recordáis, eh?)

viernes, 6 de noviembre de 2009

Le provocan un aborto por no llevar el velo

Leerán ustedes el título y pensarán que hablamos de Irán, Arabia Saudí o Yemén, pero no, hablamos de España y más concretamente de Socuéllamos (Ciudad Real). Dos marroquíes esperaban a sus hijos en la puerta del colegio público de la localidad. A él se dirigió también otra mujer marroquí embarazada de 4 meses, a recoger a su vez a su hijo. Pero esta mujer cometió el gran pecado que Alá condena de acudir e ir por la calle sin llevar puesto el velo islámico. El celo religioso de estos dos muslines les llevó a dar una paliza a la señora compatriota, fruto de lo cual ha perdido el bebé que esperaba.

Ahora la fiscalía va a acusarles de agresión... Pues no estoy de acuerdo. Según sus propias creencias, ellos creen (en esto como todas las religiones) que lo que una mujer lleva dentro es un ser humano (y no sólo un ser vivo), y por tanto, creo que debe aplicárseles la pena correspondiente a lo que, según ellos mismos creen han hecho: un asesinato de un bebé de 4 meses de gestación. Es más, en este caso hasta me platearía yo aplicarles, como han hecho ellos, la ley islámica y colgarlos o algo así... mira un paso más en la Alianza de Civilizaciones.

Ya fuera de sarcasmos, lo que es intolerable es que esto comienze a pasar. Es el primer caso, pero o ponemos medidas o muchos pequeños pueblos comenzarán a aplicar la sharia como ya está ocurriendo en Francia y en otros lugares de Europa. Ya sé que nuestros progres nos dirán que es un caso aislado que no todo el Islam es así y tal y cual... pero el castigo debe ser ejemplar. Por cierto, ¿ya ha salido Aido hablando de la discriminación y de los malo que es el Islam para la mujer? Pues yo tampoco la he visto... lo que sí veo por ahí es disfrazada de musulmana a nuestras señoras no sólo cuando salen (lo que tendría un pase), sino incluso cuando viene uno de ellos acá (lo que no tiene justificación, si no aguantan la igualdad hombre-mujer de la civilización occidental, lo tienen fácil... con no venir, listos. Yo ya tengo claro que no pienso ir allá mientras no haya libertades, y evitar el consumir sus productos...)

Sinde, Mozart y los derechos de autor

Ayer oí una de esas cosas que a uno le hacen dudar de la capacidad intelectiva de sus ministras de cuota. La multimillonaria González Sinde (esa que quiere cerrarnos internet por descargarnos películas americanas) dijo ayer que 'Mozart vivía en la miseria por no tener derechos de autor. Si los hubiera tenido el y su familia hubieran vivido mejor y él hubiera sido más libre para crear'. Claro que uno lo oye y se ve la película Amadeus y hasta se lo cree. Pues no, Mozart se arruinó porque era un inmaduro que tenía tendencia a la depresión, que no fue capaz de invertir su dinero sino de gastárselo en fiestas. Pero es que si seguimos analizando, llegamos a la estupidez. Vale, Mozart vivió pobre pero fue un genio, nuestros artistas son ricos pero su genio brilla por ausencia (aquí los que más venden, mejor lo hacen están sin subvención...). ¿Quiere la ministra ayudar a los mozarts que hay en España? Termine con la SGAE, con la subvención a muestras artísticas que ni se estrenan y verá como surgen genios, empresas dispuestas a hacer, como antaño, de mecenas de las artes. Pero claro, eso sería premiar el talento, el esfuerzo, quizá que fueran los ciudadanos los que decidieran qué quieren ver y qué quieren comprar, los artistas los que se adecúen al gusto del pueblo que paga... vamos lo que viene a ser la libertad. Pongamos un ejemplo: EEUU y cualquier arte que elijan... y resulta que llega una productora de cine, coge un guión y paga una pasta a unos directores, actores, etc. y se forran todos! ¿Por qué? Pues poque buscan el talento y no la subvención, y así triunfan, buscan lo que quiere ver la gente y la gente paga por ello (ejemplo es el cambio de la animación a 3D, ya que en 2D la gente las coge de internet... pues cambio el modelo y vendo un algo más... ¿simple, verdad?), no como en Europa que pagamos mentiras y gordas y así nos va.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Luis Moya, un santo en silla de ruedas

He encontrado este tesoro en Religión en Libertad. No me resisto a dejároslo. Dura unos 25 minutos, pero merece mucho la pena.

¿Qué debe hacer Esperanza?

Los ataques de Cobo-Gallardón a Esperanza Aguirre obligaban a posicionarse a la dirección del PP. No había más remedio. Un militante, miembro de la Ejecutiva Nacional, insultaba gravemente a la presidenta de su agrupación. Eso en cualquier partido político supone la expulsión del mismo. Además, el jefe de Cobo, Alberto Ruiz Gallardón, secunda sus declaraciones y dice que aunque lo echen seguirá siendo el portavoz del PP en el Ayuntamiento (en el primer caso de un independiente que está al frente del partido ganador de las elecciones). Esto obligaría a Rajoy a defender los estatutos del partido y echar a su vez a Gallardón por desobedecer las órdenes de Génova (el caso es calcado -pero a peor- del de Costa-Camps). Pero Rajoy a quien odia y teme es a Esperanza Aguirre. Esperanza tiene un discurso claro, liberal e ilusionante. Sus resultados en Madrid (y no sólo electorales) la avalan. Los socialistas la temen, porque jamás rehuye un debate: cree que sus ideas son mejores que las socialistas y les invita a confrontarlas en la arena pública. Eso, a unos socialistas de derecha (como Rajoy o Gallardón, que confían más en el Estado que en la persona) les lleva de los nervios.

Así que no era más que cuestión de tiempo que Rajoy fuera a por Aguirre. Razones no tiene, pero como ya señalamos, no vivimos en una democracia, sino en una partitocracia y son las cúpulas de los partidos los que deciden sin que importen las opiniones de los votantes/militantes. Lo que demuestra la bajeza de los ataques de Rajoy a Esperanza es esta frase: Está harto de Aguirre, cansado de que siempre sea ella quien se lleve los titulares. Pues mira, Mariano, es que Esperanza está por la libertad, gana elecciones, actúa en cuanto ve un corrupto o alguien que se le parece, es austera (vamos que no está de paellas con dinero público)... ¿seguimos? Lo tienes fácil, Mariano: el partido está con Esperanza y no puede ver ni en pintura a sinvergüenzas (DRAE: Pícaro, bribón|Dicho de una persona: Que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades) como Gallardón. Esperanza siempre ha apoyado a Mariano Rajoy, pero ¿ha apoyado Mariano a su presidenta en Madrid?

Es muy probable que esto pueda terminar como Rosa Díez (otra mujer valiente y coherente y luchadora) y su UPyD. Los aparatos están con el que manda... y aquí manda Mariano, de momento, hasta la llegada del Mesías de la izquierda, Alberto Ruiz Gallardón, la ruina de Madrid.

martes, 3 de noviembre de 2009

El obispo de Gerona aplica el sentido común

Francesc Pardo es el Obispo de Gerona. Y como sabéis en Cataluña les ha dado a unos cuantos por celebrar referenda ilegales por la independencia de este trozo de España. Como es normal, los ayuntamientos y locales públicos no pueden usados para este menester, ya que estos referenda han sido desautorizados por la autoridad competente. Y algunos, quizá añorando los fueros antiguos, han decidido acudir a los locales parroquiales (tiene su gracia que la Esquerra, atea ella termine yendo, indirectamente, a la Iglesia) para celebrar las reuniones preparatorias, o el mismo referéndum. Pues bien, el obispo de Gerona ha enviado una circular a sus parroquias prohibiendo ese uso de las parroquias para este fin. Y es que es lógico por varias razones. Una de ellas es que existen fieles que pensarán una cosa y otros otra (como es lógico en algo que es opinable, aunque a muchos les parezca lo contrario y sin sentido el defender la independencia de un territorio mediante mentiras y tergiversaciones de la historia), y otra es que la Iglesia no puede, no siendo cuestión moral, ir contra el orden establecido en la legislación vigente (de hecho este es el argumento del Obispo). No hay que olvidar que el cristiano es ciudadano de dos ciudades y debe siempre dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. El mismo Cristo pagó el impuesto y mandó a Pedro pagarlo por los dos.

Los intentos de muchos obispos y eclesiásticos en Cataluña y el País Vasco por ser parte de la construcción nacional catalana o vasca es uno de los muchos sin sentidos que han llevado a la Iglesia Católica a una grave crisis de fe y vocaciones en estas comunidades españolas. La Iglesia es católica (esto es, universal) y no está circunscrita a un terreno concreto. No es la iglesia vasca o española, sino la única Iglesia de Cristo. Flaco servicio hacen a Dios y a la Iglesia poniéndose al txapela y la barretina en lugar de abrir los brazos a todos los fieles y a todos los hombres. ¡Con que razón el Siervo de Dios Juan Pablo II hablaba del nacionalismo como de la idolatría del siglo XX! Y ya se sabe el castigo que espera a los idólatras en el Antiguo Testamento...

lunes, 2 de noviembre de 2009

Palin en Hong Kong

Hace unas semanas, Sarah Palin, ex-gobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia de los EEUU por el partido republicano pronunció un discurso en Hong Kong que puede calificarse de muy interesante. Vamos a copiar algunos párrafos y comentamos algo (gracias a Conservador en Alaska)...

Usted puede llamarme una conservadora con sentido común. Mi acercamiento a los problemas a que se enfrentan mi país y el mundo, temas que vamos a discutir hoy, tienen sus raíces en este conservadurismo con sentido común (…) El conservadurismo con sentido común brega con la realidad del mundo tal y como es. Complicado y hermoso, trágico y lleno de esperanza, nosotros creemos en los derechos y las responsabilidades y la dignidad inherente de la persona.

No creemos que la naturaleza humana sea perfectible; sospechamos de los esfuerzos del gobierno para arreglar los problemas porque a menudo lo que está tratando de arreglar es la naturaleza humana, y eso es imposible. Es lo que hay. Pero eso no quiere decir que estamos resignados a, bueno, cualquier destino negativo. En absoluto. Creo en la lucha por los ideales, pero en los límites reales de la naturaleza humana…

El socialismo sueña con convertirse en una nueva religión que cambie a las personas. Es lo que tanto Obama como Zapatero pretenden a uno y otro lado del Atlántico: hacer ingeniería social, convertirse en 'pastor de almas'. En el fondo todos ellos sueñan con ser el nuevo pontífice de la religión laica. Ante eso, el conservador intenta simplemente bregar con lo que hay, saber cómo es el hombre y limitar su capacidad de hacer el mal, no cambiar al mismo hombre.

los conservadores necesitan defender el sistema de libre mercado y explicar lo que causó realmente el colapso del año pasado. Según una versión de la historia, los problemas económicos de Estados Unidos se debieron a la falta de intervención gubernamental y regulación y, por lo tanto, la única forma de arreglar el problema, porque, por supuesto, cada problema puede ser arreglado por un político, es más burocracia a imponerse más y más profundamente, imponiéndose más profundamente al sector privado

Y es que parece que la crisis económica que nos asola no tenga nada que ver son los políticos que obligaron a las entidades (Clinton mediante) a dar créditos a personas que no podían pagarlos, que no tenga nada que ver con las autoridades (políticas, por supuesto) monetarias que mantuvieron artificialmente bajo el tipo de interés y vendieron la moto de que esto seguiría así por siempre. ¿Por qué debemos confiar ahora en los mismos que nos arruinaron?

La crisis hipotecaria que llevó al colapso del mercado financiero, estaba basada en un buen deseo, pero equivocado, de que aumentara la propiedad de viviendas entre los que todavía no podían permitirse el poseer un hogar. En muchos casos, los políticos tanto de la derecha y la izquierda, que querían que el crédito sirviera para aumentar la propiedad de viviendas entre las personas con ingresos más bajos. Pero las reglas del mercado no se adaptan a los meros caprichos de los políticos.

La falta de gobierno no era el problema. Las políticas gubernamentales fueron el problema. El mercado no falló. Paso exactamente lo que el sentido común se temía. El gobierno ordenó la relajación de las normas de préstamo. La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés bajos. El gobierno obligó a las instituciones de crédito a conceder préstamos a personas que, como digo, no podían pagarlos. Los especuladores vieron los nuevos vehículos de inversión, se subieron a bordo y las agencias de calificación subestimaron los riesgos.


Pero Palin, al igual que Aznar (y Reagan), cree que se puede salir de la crisis. Pero para eso hace falta más libertad y menos Gobierno. Hay que ser capaz de entender que el Gobierno es el problema, no la solución. La solución siempre estará en las personas que crean riqueza, en las personas que cada mañana se levantan antes de que el sol salga y ponen en marcha el país. Transferir su riqueza, la que les cuesta tanto obtener, a ese Leviatán que es el Estado, sólo produce que se disminuya el entusiasmo por el esfuerzo y el trabajo (si el de al lado obtiene lo mismo que yo con menos esfuerzo, ¿por qué esforzarse?).

Si uno desea el crecimiento real del empleo, ¡reduce los impuestos! Y reducir las tasas marginales de los impuestos a todos los estadounidenses. Corta los impuestos sobre la renta, eliminar los impuestos sobre ganancias de capital y elimina el impuesto de sucesiones de una vez por todas. Tiene los gastos federales bajo control y luego dar un paso atrás y observa como la economía de los Estados Unidos ruge al volver a la vida. Pero se necesita mucho valor para que un político de un paso atrás y deje que el libre mercado corrija por sí sólo de lo que se necesita para impulsar soluciones de pánico o soluciones rápidas…

¡Qué razón tiene! Los políticos deben renunciar a inmiscuirse en la vida de los ciudadanos, deben dejar a los ciudadanos resolver sus asuntos. Pero entonces, ¿cómo podrá el socialista manejar las almas? Para ello necesita de nuestro dinero.

Soy partidaria de la energía nuclear y de las energías renovables. Podemos desarrollar estos recursos sin destruir nuestra economía. Y podemos ayudar al medio ambiente y nuestra economía a través de la independencia energética.

Y es que la energía nuclear es la más limpia, y además la más barata que al hombre se le ha ocurrido. Poco antes en ese discurso habla del sistema (copiado del aplicado aquí por ZP) de tasas y subvenciones a las energías renovables. No es que se subvencionan por ser rentables, sino que se subvencionan para hacerlas rentables. Lo que es claramente un despropósito, ya que la subvención (por si alguno no se ha dado cuenta) la paga el contribuyente (el que contribuye con sus impuestos) y si queremos mantener otras cosas (sanidad, educación, pensiones) deberemos subir más los impuestos... ¡dejen de gastar el dinero en idioteces como molinillos y paneles y usen de él como si fuera suyo! ¿Se imaginan a ZP y sus 'cuates' tirando su dinero en inversiones destinadas a la ruina? Yo tampoco.

El sentido común también nos dice que aprobar un nuevo programa de un billón de dólares no es la manera de reducir el gasto sanitario. La verdadera reforma sanitaria está orientada al mercado, centrada en el paciente y dirigida a obtener resultados. Daría a todos los individuos el mismo beneficio fiscal, un plan que yo tuviera en mente, las mismas ventajas fiscales que a aquellos que reciben cobertura a través de sus empleadores. Y conceder a los beneficiarios de Medicare vales para que puedan comprar su propia cobertura. Y reformar las leyes de responsabilidad civil y las regulaciones para permitir que las personas compren un seguro a través de las fronteras estatales. En lugar de otro plan gubernamental impuesto de arriba abajo, deberíamos dar a los americanos el control sobre sus propios cuidados de salud con las ideas de un mercado responsable y amistoso.

¡Wow! Esto es una auténtica revolución. Oiga, deme mi dinero, el coste de mi seguro de salud y déjeme gestionarlo. ¿Se imaginan que todos tuviésemos en el bolsillo un cheque por el valor de nuestro seguro médico (ese que descuentan de nuestra nómina) y que pudiéramos elegir el médico, el hospital, la cobertura que queremos...? ¿No harían cola los prestatarios de servicios sanitarios para ofrecernos las mejores condiciones a mejor precio que el de al lado? Pero si le debemos la salud al político, ¿no estamos acaso en su manos? Como los súbditos de antaño... en manos del Monarca.

Estados Unidos conmemoró el 8º aniversario de la barbarie del 11 de septiembre de 2001. Los despiadados ataques terroristas de ese día dejaron claro que lo que ocurrió en tierras muy distantes de las costas de América afectan directamente a nuestra seguridad. Hemos aprendido, si es que no lo sabíamos antes, que existen fanáticos violentos que buscan no sólo matar a inocentes sino para poner fin a nuestra forma de vida.

Definición clara del problema: quieren acabar no sólo con nuestras vidas sino con nuestra civilización. ¿Está claro? Luego, como política que es, define el problema de forma incompleta:

Esta guerra – y eso es lo que es, una guerra – no es, como algunos han dicho, un choque de civilizaciones. No estamos en guerra con el Islam. Esta es una guerra dentro del Islam, donde una pequeña minoría de asesinos violentos pretende imponer su punto de vista a la gran mayoría de los musulmanes que quieren las mismas cosas que todos deseamos: una oportunidad económica, educación, y la posibilidad de construir una vida mejor para sí mismos y sus familias.

Sí, de acuerdo, pero falta que esa aparente mayoría que quiere lo mismo que nosotros se una a nosotros para vivir en paz. Mientras los otros sigan siendo considerados hermanos en la fe, no podremos creer en sus intenciones. Si el Islam quiere vivir el paz, tiene los brazos abiertos, pero para ello debe primero ayudarnos a acabar con aquellos que vuelan trenes, que ponen bombas en escuelas...

Nuestros aliados y nuestros adversarios están observando para ver si tenemos la capacidad de resistencia para proteger nuestros intereses en Afganistán. Es por eso que recientemente me uní a un grupo de americanos que urgían al presidente Obama a dedicar los recursos necesarios en el Afganistán y se comprometían a apoyarle si tomaba la decisión correcta.

Pero parece que estamos maduros para rendirnos. El llamado pensamiento Alicia se impone. Debemos ganar la guerra de Afganistán. Será duro, pero es necesario por nuestra seguridad. Si queremos que los musulmanes moderados salgan de las catacumbas y se unan a nosotros para vivir en paz, ¿debemos abandonarles o resistir con ellos para que en otros lugares vean que no estamos dispuestos a rendirnos?

No estamos interesados en los apaños del gobierno, ¡estamos interesados en la libertad! ¡Libertad! Nuestra visión es hacia el futuro. Las personas pueden sentirse frustradas ahora, pero también muy esperanzadas.

Y, después de todo, ¿por qué no deberíamos? Somos americanos. Siempre tenemos esperanzas.

Efectivamente, no estamos interesados en los apaños del gobierno (¿no suena esto de apaños cuando vemos cómo se negocian los presupuestos o los cargos en las instituciones del estado?). Queremos que el Gobierno, simplemente, nos deje en paz. ¿Es mucho pedir?