jueves, 28 de mayo de 2009

Liberalismo y cristianismo

Iba a ir este artículo en El Conservador, pero parece que mayo fue el último mes en el que este medio nos acompañará. Por eso os lo dejo aquí, agradeciendo a Manuel y Yolanda que me acogieran durante estos meses. Ahí os dejo este artículo. Es largo para un blog, pero ahí os lo dejo...

Liberalismo y cristianismo, condenados a entenderse.

Por Miguel Angel Almela Martínez

El liberalismo en la Europa continental tuvo su origen en las diversas logias masónicas y tenían un claro componente laicista y antirreligioso. Los liberales que surgieron en la Ilustración vieron en la fe católica un enemigo a batir como configurador de la conciencia. Cierto es que a ello ayudaron mucho las propias autoridades eclesiásticas, uncidas de forma inseparable al poder autoritario del rey. De esta forma se vio que la caída del “rey por la gracia de Dios” debía venir acompañada de la pérdida de influencia de la Iglesia en el cuerpo social. Así, el liberalismo más radical abogó desde el principio por la desamortización, la prohibición de enseñar a las órdenes religiosas o por la expulsión de los jesuitas. La unión entre Corona y Mitra era tan fuerte que parecía lógico que los dos debieran caer para lograr que la libertad individual pudiese prosperar. Ofender al monarca era ofender al mismo Dios “de quien proviene toda autoridad”.

En cambio fue muy diferente el origen del liberalismo anglosajón, y sobre todo norteamericano. Allí, fueron los diversos puritanismos religiosos los que se enfrentaron al poder omnímodo de la monarquía, reclamando la libertad de conciencia y la libertad económica para las colonias que eran sistemáticamente oprimidas y consideradas de segundo nivel por parte de la Corona británica. Así, en EEUU se considera la religión como la base de la libertad, como garante de la independencia del individuo sobre el poder político. Así se entiende mejor la Declaración de Independencia donde se dice que 'Dios hizo a todos los hombres libres e iguales' y que es de la voluntad de los gobernados de donde surge la legitimidad del Gobierno y no de ninguna otra autoridad.

Esta forma de entender la libertad individual hace que puedan ser los grupos más profundamente religiosos aquellos que con más insistencia se empeñan en poner coto a la expansión del Gobierno en la sociedad americana. En cambio en Europa ha costado mucho más el llegar a convencernos de que la religión es uno de los pocos espacios de libertad a los que los gobiernos aún no pueden acceder por tratarse de una parcela de lo más íntimo de la conciencia. En España hemos tenido además el problema (disfunción dirán algunos) de una larga dictadura que unió su destino al de la Iglesia para legitimarse y una jerarquía católica que vio en Franco a un salvador de las hordas rojas que asesinaron sin piedad a religiosos y fieles en una persecución no conocida en España desde la época del emperador romano Diocleciano. No sería hasta el Concilio Vaticano II y la llegada, en el caso de España, de la democracia, que muchos dejaron de añorar una comunión específica con el poder político.

Si hubo un hecho que ayudó sobremanera a que liberalismo y cristianismo se unieran fue la llegada al pontificado en Roma de un obispo polaco que sería conocido como Juan Pablo II. Este Papa se opuso a todo tipo de totalitarismo durante su vida. Su país sufrió primero el nacionalsocialismo alemán y después el comunismo soviético. Los dos grandes totalitarismos del siglo XX tuvieron su asiento en Polonia. Juan Pablo II vio con una enorme claridad que la fe sólo puede desarrollarse en libertad. El cristiano necesita de la libertad para poder respirar su fe. Dios no quiere sumisión, quiere amor. Como Santa Teresa de Ávila decía, Jesús es un mendigo a la puerta de nuestro corazón, esperando a que le abramos la puerta.

Esa concepción del hombre como necesariamente libre (‘la libertad que Cristo nos ha ganado’ dirá San Pablo), se unirá a la concepción liberal americana con un presidente que fue deshaciendo el intervencionismo que desde Roosvelt venía impregnando la política americana. Ronald Reagan tenía claro que solamente un mundo en libertad puede traer la prosperidad a su propio país. Fueron aliados Juan Pablo II y Ronald Reagan casi sin quererlo. Ambos perseguían lo mismo –la derrota del totalitarismo comunista- aunque por razones quizá diferentes.

Hoy la amenaza totalitaria no es menor que entonces: el feminismo radical, la ideología de género, lo políticamente correcto que impregna el mensaje y el actuar político, un pensamiento único progre que hace que se den sucesos tan esperpénticos como la condena de un parlamento a la libertad de expresión del Papa en lo referente al SIDA (todo el mundo puede opinar hasta de los dogmas de la Iglesia, pero la Iglesia no puede opinar sobre los aspectos morales del actuar humano, ¿curioso?). Y de nuevo, ante la amenaza totalitaria, surge la unión del liberalismo y el cristianismo.

Pero no creo que sea una unión coyuntural: ambos se complementan y se apoyan mutuamente. El liberalismo aporta a la visión cristiana del hombre el sentido de la responsabilidad quizá olvidado en el camino de estos dos mil años. La Iglesia en ciertos momentos había pecado de una especie de comunitarismo del que no se ve libre aún. Pensemos en concepciones como la herética Teología de la liberación que pretende salvar al hombre mediante la lucha de clases, o en ese diluir la propia responsabilidad en la comunidad cristiana, olvidando aquello de que ‘de las piedras puede sacar Yahvé hijos de Abraham’. Pero también el cristianismo le aporta al liberalismo un fondo, sobretodo, moral que lo hace más humano.

Así surge la figura del liberal-cristiano que defiende valores como la responsabilidad individual, la solidaridad con los más débiles, la familia y la libertad de elección, un Estado pequeño que quede como garante de la igualdad ante la ley, mientras los servicios son prestados por empresas y particulares que responden ante cada uno de los ciudadanos. Este tipo de liberal apostará por el trabajo individual, por la libertad de elección, por poner cotos a la propia libertad ahí donde empieza la del otro (por eso se opone al aborto, porque la libertad del niño no es respetada). Un liberal que cree que existe algo más aparte de un beneficio económico, que ve a los demás no como recursos de una cadena de montaje o como agentes económicos sino que defiende la dignidad de cada hombre como creado a imagen de Dios, y, por eso mismo, sujeto del derecho a que todos le valoremos como tal. No existe dignidad más grande (ni nada que nos una más que el hecho de ser hermanos de un mismo Padre), y este liberal lo sabe, y por eso ve más allá de las estadísticas de rentabilidad económica. Pero también es un cristiano que no quiere ser sustituido por otras instancias en sus legítimos derechos y deberes. Abomina, tal es el caso, de palabras como comunidad, disciplina de partido o consenso (como si el pensamiento o la manera de resolver las cosas fuera única). Es un cristiano que está dispuesto a discutir de lo que se desee en la plaza pública sin poner de escudo a la Iglesia, con la palabra y la razón como únicas armas. Está convencido de que libertad y fe van intrínsecamente unidas y de que la segunda no se puede dar sin la primera. Y cree tanto en la libertad y la responsabilidad individual que coincide con los liberales clásicos en sospechar del Estado, en considerar los impuestos –fuera de unos servicios mínimos que no puede prestar un particular por ser gravosos- como un robo legal: en creer en el principio de subsidiariedad como motor de la vida social. Así, se convierte en un anarquista práctico: no al Estado benefactor (lo llaman Estado del Bienestar, pero no del Bienser, eso es lo que nos preocupa el hombre), que todo lo aborda y que no deja margen para la iniciativa privada, para que nos equivoquemos. Se trata de un Estado que en nuestro nombre nos guía de ‘la cuna a la tumba’. Pero tampoco cree en que sean otras instancias diferentes de la propia conciencia la que nos guíe: no cree en más líder que uno mismo… un revolucionario, sin duda.

Esta concepción política tiene tantos matices como seguidores. Si creemos en la libertad y la responsabilidad para resolver los problemas públicos, y si creemos en el hombre como capaz de conocer la verdad, ¿puede sorprendernos el que existan diversas maneras de afrontar un problema? Como cree en la libertad es incapaz de imponer una visión a toda la sociedad, sólo aspira a llamar a las inteligencias para que se planteen las mismas preguntas. Cree que el hombre puede llegar a la verdad, que la palabra sirve para analizar la realidad y no para arrojarla a la cara del otro.

Es este un simple esbozo de toda una doctrina política, y moral, que va mucho más allá de una simple confluencia de intereses ante un adversario común (el totalitarismo progre), sino que es algo mucho más profundo y duradero: la creencia en una visión del hombre basada en la libertad y en la dignidad humana que nadie puede arrebatarnos

La intolerancia abortista

Si no fuera ya bastante intolerancia el provocar millones de muertos (40 ya según ha denunciado Monseñor Cañizares) con el asesinato de inocentes que supone el aborto (porque si se trata de un ser vivo de la especie humana -¿de cuál si no?- hablamos de un homicidio o muerte de un humano), los que defienden estas prácticas han comenzado ya su particular cruzada proaborto. Con las técnicas ya empleadas en el Prestige, Yak-42 o Guerra de Irak, han comenzado ya los asaltos y amenazas a centros católicos, universidades, etc. Como no, el primer campo de avanzadilla está siendo Cataluña. E-Cristians y la Universidad del CEU ya han comenzado a sufrir las pintadas y amenazas de todos estos tolerantes que buscan la liberación de la mujer.

Resulta curioso el que ninguno de los defensores del aborto pueda aportar razones para su bondad y porqué es mejor que el hecho de que la criatura nazca. Creo que simplemente hay que responder a estas preguntas:

1. ¿En qué momento comienza la vida humana?
2. ¿Por qué en ese momento y no unos minutos antes o después? ¿Qué cambia para ello?
3. ¿Por qué es más digna la vida de la madre que la del hijo que tiene en su seno?
4. ¿Tienen derecho a la vida las personas con minusvalías? Si es que sí, ¿por qué hasta un minuto antes de nacer (mes 9 de gestación) pueden ser interrumpidos voluntariamente del embarazo y después no?
5. ¿Quien define lo que es una vida digna? ¿El Estado?
6. Si admitimos que una menor puede abortar, ¿por qué no es responsable penalmente?
7. Si aceptamos que para une mujer es duro abortar, ¿por qué no ponemos todos los medios materiales y humanos del Estado para evitar que se vea abocada a esa opción? ¿No es esa política más social que la del aborto?
8. ¿Existe el derecho a matar? ¿Puede el Estado ampliar derechos? ¿Cada Estado tiene sus derechos o son universales?

Pero pedir que se razone en esta cuestión es quizá pedir demasiado a los seguidores de la científica Aido. No existe debate científico y ético que es lo que debería existir, lo que existe es pura genitalidad, por mis... y ahí vale uno u otro, no seamos sexistas.

Aido debería intervenir contra Salgado

No hay derecho. Después de tantos años de lucha contra la discriminación a las mujeres. Después de salir a la calle al grito de 'nosotras parimos, nosotras decidimos'. Después de forzar leyes injustas como esa que obliga a poner mujeres florero en las listas a diputados y diputadas, o a discriminar positivamente a una mujer en una oposición para compensar a todas las mujeres por la injusticia que desde Adán (o desde el equivalente laico que seguramente lo habrá) se viene cometiendo contra toda la feminidad. Después de que el concepto de violencia de género sea sólo del hombre hacia la mujer (discriminando en una ley por sexo y pasándonos por el escote la Constitución). Después de tanta lucha, viene una ministra de Zapatero, el feminista rojo y dice cosas como esta en El País (¿qué va a pensar la Delegada de La Sexta en el Gobierno?): Los chicos hacen las cosas por poder, las chicas por nosotras mismas.

Habráse visto semejante cosa. Como todo buen representante de la ideología de género debe saber, las diferencias entre hombres y mujeres no son innatas ni psicológicas, sino simplemente culturales. Afirmar que existen diferentes visiones de las cosas (lo clásico de la erótica del poder que excita a los hombres y la teórica entrega y satisfacción personal que mueve a las mujeres) es claramente contrarrevolucionario. Espero que el mismo lunes las diputadas de todos los partidos, como en su día hicieron con Zaplana, le hagan un plante a la ministra de Economía exigiendo su rectificación. Y no ha sido un lapsus, porque fijaos lo que dice (desde luego, para ser pijoprogre se comporta como cualquier mujer sin liberar, una ruina, oiga): al principio de los gobiernos de Felipe González hacíamos una reunión de mujeres altos cargos, altas cargas, y una vez hubo una nueva incorporación que dijo que debía de ser muy interesante hablar de la política desde un punto de vista femenino, y una de nosotras dijo, no, en estas reuniones se habla de trapos y tíos.

En fin, ya no queda esa imagen de mujer, mujer tan querida de nuestra izquierda progre. Todos nuestros mitos hundidos. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Que la izquierda se compra mansiones ilegales en la isla de Arousa y viaja en avión privado como cualquier burgués acomodado? ¿Dónde vamos a llegar? Si Largo Caballero levantara la cabeza...

miércoles, 27 de mayo de 2009

Garzón al banquillo como prevaricador

Al fin el Tribunal Supremo ha decidido poner a Baltasar Garzón en el banquillo de los acusados por un supuesto delito de prevaricación durante la instrucción de aquel aquelarre contra Franco que terminó cuando el supuesto juez llegó a la conclusión, más tranquilos que nos quedamos, de que el dictador había muerto el 20 de noviembre de 1975. El sindicato de funcionarios Manos Limpias decidió llevar al juez de la Audiencia Nacional al Supremo para que le juzgue por prevaricación. Este delito está tipificado como 'dictar una resolución injusta a sabiendas de que lo es'. Y en el auto de admisión de la querella a trámite, el Supremo ve indicios de ese delito, basándose en que el magistrado desoyó los informes del Fiscal en el que se citaban entre otras causas para desestimar el proceso contra la dictadura el que existía una ley de Amnistía aprobada para los delitos que pretendía juzgar (46/1977 de 15 de diciembre), el que no era competente para juzgar delitos según la LOPJ y la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Además, Garzón no resolvió si era o no competente, asunto previo y que debía en su caso ser resuelto por la Sala de la Audiencia, sino que siguió dictando providencias y autos saltándose el procedimiento. Garzón aduce en su auto, de forma curiosa, como razón para juzgar a los militares ya fallecidos el Código Penal de ¡¡la República!! con un tipo penal que ya no existe hoy.

El resumen del Supremo es demoledor: la investigación sumarial realizada se centró en delitos para los que el Juzgado reconoce carecer de competencia material, salvo por razón de su conexión con otro delito del que se proclama competente, pero que ni está vigente ni investiga, y por el que se incoa el procedimiento, y en cuyo ámbito declara extinguidas unas responsabilidades penales por razón de fallecimientos, sucedidos notoriamente decenios antes de la incoación, de cuarenta y cinco personas, sobre cuyas acciones no se ha practicado actividad sumarial de investigación alguna. [...] Cuando la muerte es anterior a una condena, y la condena por ello no ha existido, lo que se extingue es la acción penal, lo cual determina que si el proceso estaba abierto porque vivía la persona, se archive de plano, y si no lo estaba, resulte absolutamente imposible incoarlo.

Nunca debió comenzar el proceso ya que Garzón sabía notoriamente que los acusados habían muerto. Parece que la Justicia se decide a investigar al menos a un juez que ha hecho de la notoriedad su bandera y que se ha erigido, contra toda lógica procesal, en juez universal de no importa qué delitos, siempre a favor de la izquierda. Esperemos que ya que el CGPJ no va a decirle nada pese a las múltiples irregularidades de su juzgado (ausencias continuadas, pérdida de pruebas, 'olvidos' sobre la prisión preventiva, retrasos injustificados en los sumarios...), al menos por esta otra vía pueda expulsarse de la vida judicial a un personaje que tras su paso por las listas de un partido político no debió nunca volver a un juzgado ya que su independencia (único ropaje del juez) estaba más que en entredicho. Aunque la justicia es muy lenta, esperemos que algún día veamos a Garzón, como dice su 'colega' (y nunca mejor dicho) Gómez Bermúdez caminito de Jerez.

lunes, 25 de mayo de 2009

La huelga contra Aguirre

Le pidió el militante de la UGT Rodríguez Zapatero a sus camaradas que le apoyaran, que necesitaba su cariño. Sabía bien lo que pedía el camarada Zapatero. La crisis que se avecina va a ser muy dura, y no está dispuesto a realizar ninguna de las reformas que se le piden desde todos los organismos internacionales, expertos económicos, etc.Esto hará que la crisis se haga mucho más dura, que el número de parados aumente... y el descontento social aumente. Si a la normal oposición que debe plantearle en el Parlamento el Partido Popular, le sumásemos una oposición de los sindicatos ante el aumento del paro, la pérdida de empresas, la destrucción del tejido productivo... la situación de Rodríguez Zapatero sería francamente complicada. Si le añades que el partido del que se sustenta el Gobierno no tiene mayoría absoluta y debe andar buscando apoyos (con lo que tiene eso de imagen de unión con el gobierno que suma y suma parados)... las elecciones anticipadas serían el horizonte más posible. Zapatero no puede arriesgar su proyecto de transformación social (ingeniería social) a unas elecciones. Confía en que tras unos años malos, España comenzará a salir de la crisis sobretodo porque como a los demás también les irá bien... y todo se pega... Por eso no le preocupa el paro y la crisis, sino los efectos de eso en las diversas contiendas electorales. Para Zapatero lo importante no es salir de la crisis, sino cambiar la sociedad. Y hay encajan las leyes importantes para el rojo como son la ley del aborto, la píldora del día después (todo esto sin control paterno para las menores), o la ley de economía sostenible.

Los sindicatos, como para todos los revolucionarios marxistas, deben ser la avanzada de la revolución y allanar el camino para el cambio social que llegará de manos de las élites del partido. Y ahí encaja perfectamente la anunciada huelga de la UGT en la Comunidad de Madrid, no contra la política económica del Gobierno, sino contra Esperanza Aguirre y su Gobierno. No importa que Madrid sea la región de España con menos paro o con el doble de renta per cápita que la media nacional. La idea es derribar al Partido Popular en el bastión más importante. Así se explican las persecuciones que los liberados sindicales realizan al consejero Güemes allí donde va, o los ataques permanentes a las políticas de control del gasto, o los numeritos en la Asamblea de Madrid... todo para favorecer al camarada Zapatero en su intento de ganar Madrid 'como sea' y para ello la UGT le da 'todo su cariño'.

La huelga que pretende hacer la UGT (con el acompañamiento a modo de monaguillo de CCOO) al gobierno de Esperanza Aguirre es idéntica a la huelga que los sindicatos nacionalistas le han hecho a Patxi López en el País Vasco: es una huelga política, una huelga revolucionaria, no una huelga laboral o de reivindicación sindical. Pero es que la izquierda ha logrado, bajo el auspicio de Zapatero, una unidad de acción para imponer una agenda revolucionaria a todo el país. Lo más triste es que salvo Aguirre y los suyos, nadie se da cuenta. Los que vivimos en sitios como Rivas, ya sabemos que toda acción apunta en una única dirección, sin importar demasiado la época de bonanza o crisis. Ante todo, la revolución. Y tanto maricomplejines sin darse cuenta. ¿Les hará falta otro 13-M para darse cuenta de la manipulación habitual y por todos los medios que hace la izquierda?

jueves, 21 de mayo de 2009

Algunos Obispos y la COPE

Hay un refrán castellano que dice 'zapatero a tus zapatos', y aquí no me referiré al inquilino de La Moncloa. Este dicho hace referencia a que cada cual debe dedicarse a lo que sabe y conoce y no a meter las narices en asuntos de los que probablemente no entenderá nada. Así, que un lego en medicina intente enmendarle la plana a un doctor en Medicina no parece demasiado lógico, y así en cada caso. Aunque hay ciertas cosas sobre las que todo el mundo sabe: una es el fútbol, y cada español tiene un seleccionador dentro y la otra es guardia de tráfico, de forma que cualquiera de nosotros resolveríamos el problema de los atascos en Madrid en más o menos diez días... y no sabemos cómo tardan tanto estos inútiles. Pero esto es ya una disgresión del tema principal...

Aquí la cuestión es que algunos obispos han decidido dirigir una emisora de radio. Ninguno de ellos tiene ni pajolera idea de cómo se hace, y allí donde lo intentan, el fracaso suele ser mayúsculo (Radio Estel es un ejemplo). Esa es la razón por la cuál solían dejar en manos de otros las decisiones sobre comunicación, dirección empresarial, etc. referidas a los medios de titularidad eclesial. Porque aquí existen dos tipos de medios: aquellos que son propiamente eclesiales, como puede ser Radio María por ejemplo (en la que tengo el honor de colaborar), y otras, que manteniendo el espíritu cristiano, son medios generalistas, y compiten con otros en publicidad, medios, crítica política, etc. En el primer caso, es la propia Iglesia la que se hace responsable en sus Estatutos de lo que se emite (por esa razón no lleva publicidad entre otras cosas), pero en el segundo, el responsable es cada comunicador que responde ante los accionistas y los oyentes de lo que hace o dice.

En este segundo caso, mientras se respete el ideario de la cadena, no suele haber mucho problema. Es una emisora más, donde engarzados entre los programas de opinión e información política y deportiva, cohabitan programas de información socio-religiosa... Ambos tipos de programas cohabitan sin problemas, los profesionales de los primeros, como no puede ser de otra manera en un lugar donde es lema es la verdad os hará libres, tienen libertad para opinar lo que deseen sobre las cosas más mundanas. Y así fue durante muchos años en el medio que nos ocupa, la COPE. Desde 1992 con el desembarco de los huidos del antenicidio (la compra de la primera emisora de radio -Antena 3- por el segundo -la SER- en una de las muestras más descaradas de la falta de libertad de competencia que se han vivido) en la COPE, se consolidaba un alternativa al monopolio de la izquierda en los medios de comunicación. La muerte del líder de ese grupo -Antonio Herrero- en un desgraciado accidente en la mar, provocó una época de cierta incertidumbre, pero de la que finalmente la COPE salió. Siempre ha habido quienes han intentado modular el discurso de la COPE para hacerlo más evangélico. Se trataría, según algunos, en no herir a ciertos sectores influyentes del poder. En España este mensaje tiene su más alto grado de concreción en Cataluña y el País Vasco. Allí, la democracia no ha existido nunca, el poder político nacionalista todo lo ocupa, incluyendo las sedes apostólicas (no hacer falta recordar a los chicos descarriados de Setién), y las prebendas a recibir en forma de permisos, subvenciones, etc. hace que la oposición no sea precisamente uno de los fuertes de la barca de Pedro.

¿Por qué hago esta disgresión? Pues porque el cardenal Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, se ha jactado ante TV3 (muy católica esta cadena estatal catalana) de ser uno de los artífices de la caída de César Vidal y, sobre todo, Federico Jiménez Losantos. No parece que la misión de un cardenal sea poner y quitar directores de programas, pero parece ser que esta ha sido la causa de la salida de lso comunicadores de la COPE:

Se ha llegado a una solución buena, deseada, quizás un poco tarde, pero ha llegado. Ahora deseamos también que los nuevos lo hagan bien, siguiendo siempre el ideario de la Cope. Nosotros tenemos un ideario muy bonito que se estaba vulnerando en algunos programas concretos, y eso no nos hacía bien, porque es una emisora que depende de los obispos y hay una contradicción entre lo que nosotros predicamos y lo que se hace.

¿Cuál es la contradicción, señor Cardenal? Al menos en el caso de La Linterna (cuando dice programas será más de uno, y sólo salen dos), el señor César Vidal defiende los valores cristianos con bastante rigor intelectual (vamos, un sabio defendiendo la fe, ¿le perece poco?). En el caso de La Mañana, hablamos de que en la tertulia política (quizá la que más preocupa a los obispos) hay gente de lo más variada: desde democristianos, pasando por centro-izquierda, liberales (la gran mayoría)... Lo que ocurre es que en ninguna de ellas hay un solo nacionalista catalán o vasco. Es más, el nacionalismo se ataca con ferocidad. ¿Es quizá esto lo que ha molestado a su eminencia? Ya hemos escrito aquí, que los ataques despiadados al PP de Mariano no les habían hecho bien ni a Federico ni a César (aunque este mucho más moderado en sus críticas), aunque no han sido la causa última. Lo que ocurre es que se han juntado aquellos que creen que con el PP vivíamos mejor (Cañizares) con aquellos que deben quedar bien con nacionalismo por creencia o por conveniencia (Martínez Sistach, Uriarte). Como ya dijimos, demasiados frentes abiertos.

Otra cuestión es si deben los obispos meterse en las decisiones empresariales o si bien deben dejarlas en manos de los laicos. Aquí mi opinión es clara: 'zapatero a tus zapatos'. Los eclesiásticos pueden y deben marcar la doctrina de la Iglesia, la moralidad o no de los actos, pero la dirección de un medio de comunicación (o de .las obras de caridad, leamos para ello los Hechos de los Apóstoles y la elección de los diáconos como Bernabé) debe quedar en manos de los fieles laicos... De hecho, creo que una de las decisiones más acertadas de Juan Pablo II fue elegir a un periodista profesional y laico como responsable de comunicación... Veremos a ver cuál es el futuro de la COPE, ya que España y la Iglesia en España necesita un medio de comunicación fuerte que ayude a recuperar los valores propios de la Europa cristiana (que no quiere decir que todos sean cristianos).

miércoles, 20 de mayo de 2009

¿Debe dimitir Federico Trillo?

Vaya por delante que creo que no hubo en ninguna de las personas que han sido condenadas o en el mismo Trillo maldad alguna. Ya lo he escrito alguna vez, creo que lo que pasó fue que tras el accidente, muchos quisieron evitar que las familias estuviesen en un país extraño esperando los restos en un hotel, otros pensaron en que si el problema se alargaba les perjudicaría políticamente con el aprovechamiento que de los muertos hace la izquierda. Pero unos y otros lo que perpetraron fue una chapuza.

Ahora bien, ¿qué hacer ahora que hay una sentencia? Pues lo más lógico es que el máximo responsable político dimita, ayude a los que fueron sus subordinados a librarse de la cárcel si cree que actuaron correctamente (aunque con errores) y una vez se aclare todo, volver a la vida política. De lo contrario, el PP le está dando al PSOE la dinamita con la que tirar al hombre y con la que afirmar que 'el PP no asume sus responsabilidades políticas'. Si además como se publica hoy, Federico Trillo puso su cargo a disposición del partido, uno ya no entiende la tontería suicida que les ha dado a algunos del PP. La dimisión no implica nada, no supone que uno se reconoce culpable, sino responsable, que no es lo mismo. Culpable es aquel que hace algo malo, responsable es aquel que asume un error, quizá no suyo, pero del que debía vigilar o simplemente estar informado.

Pero Trillo lo tiene fácil (nunca he entendido eso de que no le han aceptado la dimisión): con presentar la renuncia independientemente de lo que diga el partido, lo tiene hecho. Ahora, no creo que Trillo esté por la labor. Y lamento equivocarme...

El ser vivo Bibiana

Cualquier inútil puede ser ministro en la España de Zapatero. Y si encima es ministra de cuota, ahí podemos tener niveles intelectuales subterráneos. Sólo así se explica la última gansada de Bibiana Aído, a la sazón Ministra del Aborto del Gobierno de España. Todos conocemos ya las declaraciones de Aído en las que ha afirmado que un 'feto de 13 semanas es desde luego un ser vivo, pero no se puede afirmar que sea un ser humano'. Esta distinción entre el ser vivo genérico que no pertenece a especie alguna es francamente alucinante. La ministra ha intentado argumentar esto en base a 'argumentos científicos' (sic), pero yo creo que si es capaz de esto, alguien debería darle el Nobel de medicina o ciencias.

Esto es la conjura de los cretinos. ¿Una mujer puede quedarse embarazada de algo que no sea un ser humano? ¿Qué entiende la señorita ministra por 'ser humano'? ¿A qué especie pertenece el 'ser vivo' de 13 semanas que está en el útero de una mujer? ¿Al simio? ¿A la tortuga australiana? ¿Puede alguien con este nivel intelectual ser ministro/a de un gobierno de un estado serio? ¿A partir de que momento exacto la ministra gaditana (de eso no tienen la culpa los pobres gaditanos) pone el límite para considerar a este ser vivo ser humano? ¿por qué en ese momento y no unos minutos antes o después? ¿En qué se basa para no considerarlo humano?

El problema es que todas estas preguntas son las que hay que hacerse si uno quiere discutir con rigor sobre esta cuestión. Es cierto que tiene una vertiente moral y otra política, ninguna de ellas desechable, pero tiene una dimensión científica clara: si el feto es un ser de la especie humana, sea cual sea su condición, forma en la que fue concebido (su origen), su estado de salud, etc. lo digno, lo correcto es su defensa legal. Eso es lo que la civilización ha logrado: la igualdad de todos, independientemente de su condición, de su origen o de su estado de salud, sexo, etc. Es la gran pregunta, y por eso el PSOE la plantea ahí: hay que negar que sea un ser humano para poder aceptar el aborto. Eso fue lo mismo que hicieron los nazis con los judíos, negarles la categoría de seres humanos. A partir de ese momento, cualquier abuso contra ellos estaba legitimado: no son seres humanos, podemos experimentar con ellos, matarlos, lo que sea. Quizá ni siquiera la indocumentada que tenemos por ministra sepa que esto es así (probablemente se cree eso de que los nazis eran 'extrema derecha', cuando eran socialistas), pero su política de salud se parece más al nazismo que a la socialdemocracia.

jueves, 14 de mayo de 2009

La subida de impuestos de Zapatero

La demagogia suele funcionarle divinamente a la izquierda. Disfrazada de apoyo a las clases trabajadoras, perpetran los mayores atropellos contra ella. Luego esas medidas se quedan en nada, su efecto es nulo sobre los trabajadores, pero letal para las clases medias a las que equiparan con los ricos de forma inmediata. Así se explica la medida que ha anunciado el presidente Zapatero de suprimir, a partir del 2011 y para las rentas que sean superiores a 17.000 euros anuales, la actual desgravación por la compra de la vivienda habitual. Al parecer eso haría que hasta el 2011 el mercado inmobiliario se reactivase (una especie de miniboom para dar salida a las viviendas en stock), produciéndose con posterioridad una caída a plomo del precio de la vivienda.

Pero lo que ocurrirá es que a partir de esa fecha, el sector inmobiliario simplemente desaparecerá. Y lo peor es que además no habrá una alternativa en marcha. Veamos porqué:

1. Las rentas inferiores a 17.000 euros o 24.000 euros no son susceptibles de recibir una hipoteca a los precios actuales. Una renta de 17.000 euros brutos anuales, con los estándares normales de capacidad de hipoteca actual de los bancos (40% de la renta neta. Aceptaremos que los bancos no vuelvan a pretar dinero sin exigir las mínimas garantías para evitar una situación como la actual de colapso por prestar dinero a quien no puede devolverlo) permite a un núcleo familiar alcanzar una cuota de unos 480 euros mensuales. Eso supone en una hipoteca a 30 años con un tipo del 5% (no demasiado alto) la posibilidad de pedir un total de 84.000 euros (no más de 14 millones de pesetas). Eso supone una caída en los precios de más del 60% actual (un piso medio en Madrid estará hoy en 45 millones como mínimo). Nadie venderá a ese precio tan bajo, y los que puedan comprar dirigirán sus inversiones hacia otras donde puedan desgravarse o impedir que los impuestos les frían.

2. Esta decisión perjudica fundamentalmente a las rentas medias. Ya hemos dicho que las bajas (a las que teóricamente quiere favorecer) no accederán tampoco a una vivienda: salarios bajos (¿qué pasará cuando suban y simplemente por superar en mil euros anuales el tope dejen de desgravarse y ganen entonces menos que el año anterior? Eso pasará) que no son susceptibles de solicitar una hipoteca. Pero las rentas medias verán como dejan de poder acceder a una vivienda y además pagan una barbaridad de impuestos. Un asalariado que hoy gane 28 mil euros (no es una enormidad), si tiene una hipoteca y tres hijos llega a lograr que con una rentención del 15% le devuelvan más de 1.000 euros. Con esta nueva situación pasará a pagar más 2.000. ¿Interesante verdad?

3. No se tiene en cuenta la renta per cápita de la unidad familiar. Así, una familia de cinco miembros con una renta de 28.000 euros que viva en un piso de 2 dormitorios y necesite mudarse a uno mayor (para no vivir en un piso patera básicamente), verá como no puede acceder a una vivienda al suprimirse las desgravaciones. En cambio una pareja con ingresos de 20.000 euros puede desgravarse sin problemas lo que amortice de hipoteca. En renta per cápita hablamos de 5.600 euros en el caso de la familia numerosa estándar y en el segundo en casi el doble, 10.000 euros per cápita. Todo muy socialista.

4. Un cambio de modelo productivo implica necesariamente la formación de todo un tejido laboral. Los paletas (dicho sin ningún sentido despectivo) que han inundado España venidos de todo el mundo no van a entrar en la sociedad del conocimiento en un año. Esto es simplemente una utopía. Si además hablamos de trabajadores de más de 45 años... es simplemente una boutade. El cambio debe hacerse, pero debe basarse en un periodo nada cortoplacista que haga que, paulatinamente, un modelo desaparezca para aparecer el otro. Esto es algo que deberíamos haber acometido en España a partir del 2002, cuando se crecía y había dinero para ello. Hoy costará, en plabras de Churchill, sangre, sudor y lágrimas. Zapatero pretende hacer en un año y medio lo que no se ha hecho en siete... un brindis al sol que empobrcerá a España.

5. Por último, aunque no menos importante, es el efecto que esta medida tendrá en la riqueza de las clases medias, que en España somos casi todos. Si el valor de la mayor inversión que hace uno en su vida, cae en un año cerca de un 50%, desde luego, el empobrecimiento es espectacular.Eso les va a pasar a aquellos que hayan adquirido su vivienda en los últimos años y que se hipotecaron por cuarenta años por un valor enorme. A partir del 2011, Zapatero les hacer que el valor de su vivienda caiga a plomo. Directamente les empobrece.

Todo esto es simplemente una locura, una ideica de un irresponsable que nos va a hacer a todos más pobre para cambiar el ladrillo por los paneles solares y los molinillos (economía verde)... y todo, por decreto. Muy democrático...

jueves, 7 de mayo de 2009

El concepto de democracia de la izquierda



Después de este vídeo uno entiende que ambos partidos (IU y PSOE) vengan del tronco común de ese terrorista (sólo verbal pero porque consiguió el acta de diputado) que fue Pablo Iglesias que tiene el triste honor de ser el único parlamentario que ha amenazado a un presidente en una sesión del Parlamento. Porque de la gente que va a perder su trabajo uno puede esperar que la desesperación (esperemos que no sean liberados sindicales sino trabajadores) les lleve a saltarse las más mínimas normas de comportamiento en un lugar donde estás invitado. Pero los aplausos de la izquierda, y después el que se larguen de la sesión de control demuestran lo que entienden por democracia parlamentaria, respeto a las instituciones, etc. Nada...

Pero que se puede esperar de un partido cuyo secretario general en Madrid está imputado por usar un coche de la policía local para dar un mitin...

El futuro del PNV

Aunque es una grandísima noticia el que un constitucionalista (vale, de aquellas maneras, pero constitucionalista al fin y al cabo) llegue a la lehendakaritza, el morbo político está en el futuro del partido que se había mimetizado con el paisaje vasco hasta ser uno con él. ¿Dónde terminaba el PNV y dónde empezaba el gobierno vasco? ¿Busque las diferencias entre los símbolos del nacionalismo vasco y los símbolos de la autonomía vasca? Parecía que era como un destino cruel el que sólo el nacionalismo podía gobernar el País Vasco, que sólo un descendiente intelectual (es que llamar ideas a lo que expresaba ese racista meapilas beaturro de Arana es un simple sarcasmo) de Arana podía estar al frente del gobierno de los vascos. De hecho, nunca antes de la democracia del 78 ni después de esa fecha, un no-nacionalista había tomado el bastón de Lehendakari.

Después de 30 años de gobierno nacionalista, de miembros del partido que han nacido a la vida pública en el coche oficial y la mamandurria del Estado, de funcionarios colocados 'a dedo', vendrá el sentimiento de orfandad. ¿Qué van a hacer todos esos altos mandos de la Ertanzta (mira que creo haberlo escrito mal) que reportaban al PNV cuando sean desalojados por otros más constitucionalistas? Muchos, la gran mayoría, después de un tiempo de 'esperar a que Patxi se la pegue', se pasarán con armas y bagages a las filas del constitucionalismo. Esos periodistas que hoy se mofan de España y de los cargos del PP y del PSOE, que son simples correas de transmisión del nacionalismo racista del PNV, pronto serán 'españoles de toda la vida'. Es verdad que será necesario que pase tiempo, que el PNV va a jugar a poner piedras en el camino, a meter cizaña entre los hombres de López y de Basagoiti, pero si aguantan, si son valientes y les sale bien, al País Vasco, recordando a Alfonso Guerra, 'no lo va a conocer ni la amatxo que la parió'.

¿Qué hará el PNV? Pues hay dos opciones: una es tirarse al monte al modelo Ibarretxe que le ha llevado a la oposición, intentando buscar las alianzas con la izauierda abertzale para seguir moviendo el árbol y ver si pueden recoger nueces, o bien optar por un modelo de lealtad constitucional, manteniendo y defendiendo lo propio del pueblo vasco, sus costumbres y tradiciones, convirtiéndose más en un partido regionalista que en un partido-nación. El pulso entre estas dos almas va a ser muy interesante para aquellos que nos gusta el análisis político.

¿Puede tratarse la homosexualidad?

Independientemente de que uno respete que cada uno viva su sexualidad como quiera (aunque no intente hacernos a todos el aceptarlo), algunos consideramos que la homosexualidad es un trastorno del comportamiento sexual, y nos apoyamos para ello en estudios científicos (aunque las creencias de muchos de los que estamos en contra o la vida sexual de aquellos que están a favor, pueda apoyar esa misma tesis) que deben ser los que estudien este fenómeno (o cualquier otro del comportamiento humano, como las relaciones familiares, familias monoparentales y los efectos en los niños, o las familias numerosas y los efectos sobre las relaciones familiares, etc. Todo lo humano puede y debe ser objeto de estudio científico, sólo hay que pedir honradez intelectual y búsqueda de la verdad. Después cada uno que haga lo que quiera).

Pues bien, copiamos una noticia de Forum Libertas interesante sobre esta cuestión:

Según ha difundido la asociación NARTH (National Association for Research and Therapy of Homosexuality) en su boletín electrónico del 23 de abril, el manual de 2009 de Essential Psychopathology and Its Treatment, texto básico usado en la mayoría de programas y escuelas de medicina psicológica, ha añadido el siguiente párrafo en su página 488 (editorial W.W. Norton & Company):

"Aunque muchos proveedores de cuidados de salud mental y asociaciones profesionales han expresado un escepticismo considerable de que la orientación sexual pudiera cambiarse con psicoterapia y también suponían que los intentos terapéuticos de reorientación producirían daño, la evidencia empírica reciente demuestra que la orientación homosexual puede cambiarse terapéuticamente en clientes motivados, y que las terapias de reorientación no producen daños emocionales cuando se intentan (ejemplos: Byrd & Nicolosi, 2002; Byrd et al., 2008; Shaeffer et al., 1999; Spitzer, 2003)."

Según la asociación NARTH "este es un texto académico muy importante y la inclusión de esta afirmación y las investigaciones que citan es una victoria para NARTH y todos los que apoyan la autodeterminación en el tratamiento de la homosexualidad no deseada".

Nótese que se habla de que se puede tratar sin daño emocional (uno de los grandes tabúes del lobby gay) y que además se trata de hacer terapia sólo en los casos donde la persona no desea ser homosexual. Es importante que este manual básico en psicoterapia incluya esta anotación, porque del mismo modo que tratar de forzar a alguien a reorientar su conducta sexual es una aberración y un daño a su libertad, el no permitir que aquellas personas, por las causas que sean, que quieren abandonar este tipo de conductas reciban el tratamiento médico y psicológico adecuado, es, del mismo modo, una aberración.

Partiendo de la libertad, si alguien quiere abandonar la homosexualidad debe poder hacerlo, y si alguien quiere seguir siendo homosexual, debe poder serlo. Ahora bien, el condenar a aquellos médicos que consideran, desde el análisis de sus datos y la experiencia clínica, que la homosexualidad es una patología o hacer lo propio con aquellos que peinsan exactamente lo contrario y emplear en ambos casos técnicas más propias de la Inquisición o de la persecución comunista soviética, eso, no es de recibo. Dejemos, aquí y en otras muchas materias, que los científicos hagan su trabajo, que eso no debe, creo, impedir que cada cual haga su vida.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Las 'sanguijuelas y chupones' de la SGAE

No lo digo yo, lo dice el diputado por Almería Rafael Hernando del PP. Y es que tiene razón. Pero al PP le falta dar un paso más para convertirse en adalid de una causa justa más que dejará pasar mientras los y las salmones de turno sigan ahijando a estos zejateros. En los años 70 y 80 la izquierda tenía un lema del que hizo bandera y que sirvió para, entre otras cosas, destruir la educación. Era eso de 'el hijo del obrero a la Universidad'. No es que estemos en contra de eso, faltaría más, pero lo que escondía era que tooooodo el mundo debía ir a la Universidad para adquirir conocimiento y de esta manera igualarse con el hijo del burgués franquista. Aparentemente parecía una cosa buena, aunque en el fondo era más falso que un judas de plástico, ya que se depreciaba el mérito y el hijo del obrero no podía con su inteligencia y esfuerzo destacar ya que todos tenían lo mismo...

Pero no es del acierto o no de la soflama de lo que quiero hablar, sino del éxito comunicativo que suponía. Daba la impresión de que la izquierda se hacía adalid del acceso universal al conocimiento, a la cultura y eso daba votos entre las clases populares. Hoy el acceso a la cultura está universalizado gracias a las nuevas tecnologías de la información. Desde un simple ordenador, sentado en casa (como lo estoy yo ahora, ¡que mala pata!, debido a un esguince), puedo acceder a mi puesto de trabajo, a las fuentes de información más variadas para resolver cualquier asunto... no es necesario desplazarse, podemos hacer la compra desde un ordenador, podemos leer el periódico gracias a internet o escuchar música on-line...

Pero ese acceso universal a la cultura que la tecnología nos permite es sistemáticamente obstaculizado por artistas de tercera y asalariados de las compañías distribuidoras que ven peligrar su modelo de negocio. Y ahí haría falta, si el PP tuviera el músculo electoral suficiente, que se estuviera al tanto. Al lema de cultura para todos, el canón que lo pague Ramón y descarga y copia, es tu derecho, el Partido Popular podría buscar el voto de todos aquellos que creemos en el progreso, en la libertad de acceso al conocimiento. Queremos que los artistas ganen dinero, como cualquiera que hace un trabajo, pero deberán buscar su modelo de negocio, que ya no será el actual de vender CD's o DVD's, sino dar valor añadido a los productos, música en directo, 3D en el cine (DreamWorks ya ha estrenado sus películas en 3D para dar ese 'algo más' a quien está dispuesto a pagar por ver una película)... del mismo modo que los mecenas del Renacimiento terminaron, y surgió el artista libre (que después terminó atado al productor o a las distribuidoras), ahora surgirá el nuevo modo de ganarse la vida... Ya hay muchos escritores que publican sus novelas en internet antes que en papel, músicos que se han dado a conocer en blogs o en MySpace o YouTube para luego grabar su primer disco y triunfar en giras de conciertos. Incluso hay grupos que como tales no existen, son virtuales (GorilaZ). Son ideas que van surgiendo, pero lo que pretende la SGAE ('estómagos agradecidos') es que la cultura siga siendo privativa de los ricos, de aquello que pueden pagar un CD a más de 4 veces su valor de producción, o de aquellos que pueden gastarse más de 7 euros en acudir al cine cada semana... cultura para el progre con pasta, pero las familias (como las numerosas que queremos llevar a nuestros hijos al cine y no nos hacen ni un mísero descuento por ir seis personas al cine) deben pagarles a todos estos ricos... e incluso cuando el artista está dispuesto a regalar su arte por una buena causa, renunciando a su caché (a ese al que sí tiene derecho), ellos quieren cobrar. Esos que hace años que no venden un disco, que en su día ya anunciaron lo que harían (ponte de rodillas), esos que sólo esperan que la subvención y el canon les dé lo que el mercado y su calidad les niegan.

Y ya hablaremos de la carta de Bardem a la vicepresidenta, porque eso y las amenazas terroristas, cerca se van a andar. Será el estilo cubano de la matrona de los Bardem, por cierto ricos todos ellos y que yo sepa no se solidarizan donando dinero a los parados, por ejemplo. Si es que son como el moderno Robin Hood: roban a los pobres para dárselo a los ricos... que soy yo, se dirán.

lunes, 4 de mayo de 2009

Educación diferenciada, ¿segregación?

En El Conservador han reeditado (gracias al editor de esta revista de pensamiento) un artículo ya publicado en Spero Press en su día, pero que cobra nueva actualidad con las decisiones del saliente gobierno nacionalsocialista de Galicia o el socialista de Asturias de negar el concierto educativo a colegios de educación diferenciada. Hay ya sentencias que niegan la constitucionalidad de esa medida de supresión del concierto, debido a que la educación diferenciada no es, en ningún caso, una segregación de los alumnos como la progresía patria (El País, ¡¡qué decadencia intelectual además de económica!!, llevaba una encuesta tendenciosa el otro día sobre la cuestión) pretende vendernos. Se trata, y así lo reconocen todos los organismos internacionales, de una simple cuestión de elección de modelo educativo.

Pero como ya hemos comentado en lo referente a las palabras el Papa o en su día a la opinión del Dr. Polaino sobre la homosexualidad, la libertad se ve amenazada de una u otra manera: todo lo que se salga de la opinión políticamente correcta que marcan los diversos lobbies progresistas está condenada a ser desde carca a fascista y homófoba. En este caso, si uno analiza las diferentes opiniones que sobre la materia mantienen los expertos en educación, vemos que hay ventajas e inconvenientes en uno u otro modelo, según que aspectos se midan o que se destaque más como importante dentro del modelo educativo. Es, como en los casos citados arriba, una discusión que debe quedar en el ámbito académico más que en el político. No todo es política, sino que hay cosas que son de otro campo y la política debería dejar libertad a educadores y familias para escoger el modelo educativo que deseen o que crean más adecuado.

Es, como por desgracia tenemos que tratar últimamente, un problema de libertad y no de ciencia: libertad para elegir, libertad para opinar, libertad para investigar. ¿Por qué la izquierda no puede soportarlo?