El futuro del PNV

Después de 30 años de gobierno nacionalista, de miembros del partido que han nacido a la vida pública en el coche oficial y la mamandurria del Estado, de funcionarios colocados 'a dedo', vendrá el sentimiento de orfandad. ¿Qué van a hacer todos esos altos mandos de la Ertanzta (mira que creo haberlo escrito mal) que reportaban al PNV cuando sean desalojados por otros más constitucionalistas? Muchos, la gran mayoría, después de un tiempo de 'esperar a que Patxi se la pegue', se pasarán con armas y bagages a las filas del constitucionalismo. Esos periodistas que hoy se mofan de España y de los cargos del PP y del PSOE, que son simples correas de transmisión del nacionalismo racista del PNV, pronto serán 'españoles de toda la vida'. Es verdad que será necesario que pase tiempo, que el PNV va a jugar a poner piedras en el camino, a meter cizaña entre los hombres de López y de Basagoiti, pero si aguantan, si son valientes y les sale bien, al País Vasco, recordando a Alfonso Guerra, 'no lo va a conocer ni la amatxo que la parió'.
¿Qué hará el PNV? Pues hay dos opciones: una es tirarse al monte al modelo Ibarretxe que le ha llevado a la oposición, intentando buscar las alianzas con la izauierda abertzale para seguir moviendo el árbol y ver si pueden recoger nueces, o bien optar por un modelo de lealtad constitucional, manteniendo y defendiendo lo propio del pueblo vasco, sus costumbres y tradiciones, convirtiéndose más en un partido regionalista que en un partido-nación. El pulso entre estas dos almas va a ser muy interesante para aquellos que nos gusta el análisis político.
Comentarios