Se ha formado un revuelo en la prensa sobre las opiniones vertidas por el cardenal Martini sobre el preservativo o los embriones congelados. Si uno creyera lo que ciertos medios han anunciado (los progres están que se salen, ellos que no creen, siempre pendientes de lo que dicen los 'curas'. Si hasta se enteran mejor que muchos creyentes) parecería que Martini, cardenal emérito de Milán, ha defendido el uso del preservativo para prevenir el SIDA contradiciendo las tesis morales sostenidas por la Iglesia: un hereje, vamos.Pero nada más lejos de la realidad. ¿Qué ha dicho Monseñor Martini? Ha dicho que en ciertas ocasiones, y ha puesto como ejemplo el del matrimonio donde uno de los cónyuges tiene la enfermedad, el uso del preservativo "puede constituir un mal menor". Y el ejemplo que pone es "el esposo aquejado de sida está obligado a proteger a su pareja y éste también debe poder protegerse" de un posible contagio en caso de que sea la esposa la contagiada. El ejemplo ha sido ignorado por todos los medios 'progres'. Además, Martini habla de 'mal menor', en ningún caso de bien. Pero es que además se pregunta si "conviene que sean las autoridades religiosas las que publiciten ese medio de defensa, casi considerando que los demás medios moralmente sostenibles, incluida la abstinencia, sean colocados en segundo plano, mientras se arriesga a promover un comportamiento irresponsable". Y es que ahí esta el quid de la cuestión: los medios moralemente sostenibles se ignoran y desprecían, mientras la Iglesia siempre se ha acogido al método ABC, incluido Martini y demostrado como el más eficaz: abstinencia, fidelidad y en caso contrario, sabiendo el riesgo que se asume, el condón.
El problema es que todas las campañas gubernamentales se basan 'únicamente' en el preservativo, ignorando los otros métodos. Un ejemplo, ha bastado una palabra de un cardenal de la Iglesia, ponderando las diferentes situaciones morales y ya están todos los medios 'que si la Iglesia va a cambiar su doctrina moral', 'que si el condón se acepta por parte de la Iglesia', que si... Como ya he dicho muchas veces en este blog y en artículos en Spero (Carta a un anónimo, Ante el Día de Lucha contra el SIDA, Uganda gana al Sida), el problema es que se miente a sabiendas. Se le da a la gente la falsa seguridad de que con un profiláctico va a evitar el contagio, promoviendo una conducta irresponsable que lleva a aumentar el contagio, mientras se tapan las verdaderas soluciones como ha demostrado Uganda. Martini, por tanto, ha hablado de casos muy concretos, de mal menor y no de promiscuidad y 'montatelo cada noche con uno o una' que para el caso da igual... Muchos de nuestros progres de salón vienen rebotados de los colegios de curas, y como tienen todavía algo de conciencia moral y católica, necesitan imperiosamente que algún sacerdote les de la 'absolución'.






























